CONGRESO: aprobaron la moratoria “para Cristóbal López”.

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Con 137 votos positivos frente a 3 votos negativos y 113 abstenciones, el oficialismo y sus aliados aprobaron esta noche en la Cámara de Diputados una nueva moratoria impositiva, con la cual se pretende ampliar el perdón fiscal a las grandes empresas, autónomos y monotributistas, además de las pymes, ya incluidas. Si bien los bloques opositores acompañaron el espíritu de la iniciativa, Juntos por el Cambio y Consenso Federal rechazaron que el beneficio abarque a las empresas quebradas sin continuidad.

El bloque de Juntos por el Cambio le puso nombre y apellido a quien consideran el principal beneficiado por esta iniciativa. “Esta es la ley Cristóbal López”, asestó el diputado radical Luis Pastori, quien adelantó que su bancada se abstendría en la votación. Advirtió que, de sancionarse la ley, la petrolera del empresario kirchnerista de Oil Combustibles, ya quebrada, podrá incluir en la nueva moratoria la deuda por casi $10 mil millones que mantiene con la AFIP por la retención indebida de la recaudación del impuesto a la transferencia de los combustibles (ITC). Finalmente este artículo fue votado con 130 votos positivos, 121 negativos y 1 abstención.

Pero allí no termina el beneficio para López: en virtud de esta moratoria, la AFIP se privará de cobrar de manera automática los 100 millones de dólares que la petrolera Oil Combustibles mantiene en plazos fijos. Además, el empresario kirchnerista, procesado por defraudación al fisco, vería extinguidas las causas judiciales en su contra.

“El mensaje negativo es realmente escandaloso -planteó el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Mario Negri. Juntos por el Cambio no fue escuchado por el oficialismo en el reclamo de eliminar de la nueva moratoria artículos que no son otra cosa que un traje a medida hecho para beneficiar a algunos empresarios que están procesados por haberse quedado con recursos públicos y por defraudar al fisco”.

Desde la Coalición Cívica, Juan López enfatizó que esta ley es una “amnistía” para Cristóbal López. “No podemos votar este artículo porque López, como su socio Fabián de Sousa, están siendo investigados por defraudación a la administración pública”, advirtió.

“Esta moratoria incluye dos proyectos en uno: uno es el de la moratoria propiamente dicha, que avalamos, pero también contempla una ley de amnistía para empresas que han utilizado plata de todos los argentinos para beneficio propio y expandir sus negocios”, enfatizó Luciano Laspina, también de Juntos por el Cambio.

Desde Consenso Federal, el diputado Jorge Sarghini también rechazó la inclusión de las empresas quebradas en el perdón fiscal, aunque evitó ponerle nombre y apellido como hizo Juntos por el Cambio. “No me explico por qué en esta moratoria, a diferencia de las anteriores, se incluye a las empresas quebradas. La única respuesta que recibimos de la jefa de la AFIP (Mercedes Marcó Del Pont) es la necesidad de recaudación. Es muy pobre la respuesta. No se puede comparar a un empresario evasor con quienes hayan quebrado de manera fraudulenta. Hay que hacer una ley justa y equitativa”, planteó.

El oficialismo soportó las críticas a sabiendas de que contaba con la mayoría de los votos para aprobar la iniciativa. Además del apoyo de su bloque, contó con el aporte del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, que preside José Ramón, de los cuatro diputados cordobeses que responden al gobernador Juan Schiaretti, y de Alma Sapag, del Movimiento Popular Neuquino. Nicolás del Caño y Romina Del Plá, de la izquierda, votaron en contra, junto al diputado Luis Juez (Juntos por el Cambio).

Desde el oficialismo, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Carlos Heller, y el kirchnerista Pablo González, rechazaron que esta ley sea un “traje a medida” para el empresario López y avalaron la inclusión de las empresas quebradas en la moratoria. El más enfático fue el diputado Leopoldo Moreau, quien fustigó al gobierno de Mauricio Macri.

“Obviamente resulta inquietante que se diga que se está legislando a favor de una empresa, pero mucho más inquietante es cuando se legisla en contra de una empresa -enfatizó-. El gobierno anterior desarrolló una política de demolición de esa empresa (Oil Combustibles). Llevaron adelante la quiebra, provocada por el gobierno, a través de un grupo de tareas de la AFIP, que hacía espionaje fiscal. No podemos pasar por alto esto. La AFIP se constituyo en un acreedor hostil, esa es la verdad”, asestó.

“Hay 4600 empresas que están en esta situación, no sólo una”, enfatizó González. “Una ley que fue un traje a medida fue el blanqueo impositivo aprobado en 2016, que incluyó por medio de un decreto presidencial a los familiares de los funcionarios macristas”, replicó.

Más allá de la discusión por este artículo, todos los bloques -salvo la izquierda- apoyaron la necesidad de ampliar la moratoria impositiva a más contribuyentes en virtud de la pandemia. Heller remarcó que la deuda total con la AFIP es de 534.000 millones de pesos, incluyendo la que no se está pagando y la que está regularizada con distintos planes.

Detalles de la nueva moratoria
Con esta nueva moratoria se pretende abarcar las deudas al 31 de julio de todas las personas humanas y jurídicas; para quienes se adhieran -el plazo será hasta el 31 de octubre- la AFIP establecerá plazos de 96 y 120 cuotas para las obligaciones tributarias y aduaneras, y de 48 o 60 cuotas para la seguridad social. La tasa de interés será fija del 2% mensual hasta enero de 2021 y, a partir de ese momento, una tasa variable en pesos.

Si bien la moratoria pretende ser amplia, lo cierto es que se imponen condiciones a las grandes empresas: durante 24 meses no podrán distribuir dividendos, realizar operaciones con títulos para eludir la normativa cambiaria ni acceder al mercado cambiario para realizar pagos a entidades vinculadas. Además, quedarán exceptuados de ingresar en el perdón fiscal aquellas contribuyentes que posean activos financieros situados en el exterior, excepto que se verifique la repatriación de al menos 30% del producido de su realización dentro de los 60 días desde la adhesión al régimen.

El proyecto también incluye un “premio” para los contribuyentes que cumplieron en tiempo y forma sus compromisos tributarios. En el caso de monotributo, se propone una condonación del componente impositivo de 6 cuotas para las categorías A y B, y luego de 5, 4, 3 y 2 para las categorías más altas. Para los contribuyentes inscriptos en el impuesto a las ganancias el premio es un aumento de hasta al 50% de la deducción especial. (Imagen: Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi // Por Laura Serra para La Nacion)

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