Diputados de JxC avisó que no discutirá en forma virtual la reforma judicial

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El acuerdo para votar de manera remota venció el viernes. El oficialismo impulsaría proyectos menos conflictivos para seguir con la actividad.

La relación tensa entre el Gobierno y la oposición tendrá otro frente de conflicto en torno al funcionamiento de la Cámara de Diputados en el marco de la pandemia. Vencido el último viernes el acuerdo para sesionar de manera virtual, los referentes de Juntos por el Cambio aseguraron que no darán aval para prorrogarlo y exigieron el regreso de los tratamientos con los legisladores presentes, como parte de la estrategia para rechazar la reforma judicial aunque lo extendieron a otros proyectos. En el Frente de Todos descartaron por el momento esa posibilidad por la cantidad de casos de coronavirus​ y estimaron que se mantendrá la metodología mixta.

El debate del proyecto de reforma judicial arrancó por el Senado, la Cámara con el escenario de votos más favorable al oficialismo, con el plazo de sesiones virtuales vigente y la participación de los opositores. En Diputados, con los números más ajustados, los bloques de Juntos por el Cambio expresaron los reparos a extender el acuerdo de los tratamientos remotos. “Los debates que quedan pendientes tenemos que hacerlos en forma presencial. Ya han salido las leyes que requería el Poder Ejecutivo para la gobernabilidad, por eso sesionamos varias veces seguidas, y como marcaba el protocolo los proyectos debían ser con alto grado de consenso”, dijo Cristian Ritondo -jefe del bloque del PRO- a Clarín, en referencia a la ampliación del Presupuesto y la reestructuración de la deuda bajo legislación argentina, entre otros.

La UCR y la Coalición Cívica sostuvieron la misma postura, con la mirada en la discusión por la reforma judicial. “No hay posibilidad de tratarla en sesiones virtuales. Es imprescindible dar un debate presencial, desde las bancas y de cara a la sociedad. No vamos a permitir que tomen por asalto a la Justicia Federal en sesiones con discusión y debate acotado”, aseguró el radical Luis Petri. “El tema no es prioridad, está mal planteado y no se puede debatir de manera virtual”, coincidió Juan López, de la CC.

Desde el oficialismo desestimaron los planteos y adelantaron que antes del tratamiento de la reforma en Diputados impulsarán otros proyectos como la Emergencia Turística, beneficios para inquilinos y propietarios de locales comerciales afectados por la pandemia y el tratamiento de decretos de necesidad y urgencia firmados por Alberto Fernández​, que por la relevancia podrían funcionar como un dilema para el rechazo opositor. A su vez, en septiembre, también arrancará el debate por el Presupuesto 2021, el impuesto a las grandes fortunas y otros cambios al sistema impositivo.

Sergio Massa no convocó de manera formal a los jefes de bloque para avanzar con la prórroga del sistema mixto -algunos legisladores presentes, la mayoría de manera remota-, aunque en el Frente de Todos dieron por descontado que se mantendrá de ese modo. “Doy por sobreentendido que vamos a seguir trabajando. Si hasta hicieron una caravana para sesionar. Se están encerrando en un discurso que no van a poder sostener”, dijo a este diario un referente del oficialismo.

Una mirada similar habían planteado senadores de Juntos por el Cambio, sobre la dificultad de negarse a debatir los proyectos. Aun así los diputados opositores ratificaron que insistirán en el rechazo. “Imposible, olvidate. Salvo un tema de extrema necesidad. El martes estuvimos desde las tres de la tarde a las dos de la mañana por dos leyes casi por unanimidad”, sumó como argumento uno de los principales diputados de la UCR los problemas técnicos de las últimas sesiones, y propuso en todo caso usar el CCK o el Teatro Colón para mantener la distancia de manera presencial. Algunos legisladores de Juntos por el Cambio incluso pusieron en duda la validez de la actividad en comisiones, ante el vencimiento del acuerdo.

Ante la intención del oficialismo de tratar primero una agenda de iniciativas de consenso en el marco de la pandemia, como las declaraciones de emergencia y otros de asistencia económica a sectores en crisis, parte de la oposición dejó trascender que podría habilitar un acuerdo de método mixto por una sola sesión cada vez, con un temario definido. Hasta ahora las prórrogas se extendían por un mes, por lo que en ese caso habría que ir a un nuevo protocolo de aval al modo remoto. Así buscarían evitar el avance de otros proyectos, como la comisión investigadora de Vicentin o el juicio político al procurador Eduardo Casal.

Los opositores también tomaron como argumento el escenario parejo de la Cámara. Con números más ajustados que en el Senado, el Frente de Todos tendrá que conseguir el apoyo de al menos 11 diputados por fuera del bloque para asegurar la aprobación de la reforma judicial y otros proyectos. Ese margen fino quedó de manifiesto en el artículo más discutido de la moratoria, en el que reunió 130 votos -apenas uno más que los necesarios-, y con otro de la ampliación del Presupuesto: llegó justo a 129, contra 125 negativos. “Las últimas votaciones indican que las leyes salen con diferencias de cuatro o cinco votos y en las sesiones virtuales hay diputados que no están pudiendo votar por problemas de conectividad”, ratificaron este fin de semana la negativa a tratar proyectos discutidos. El Frente de Todos podría avanzar sin Juntos por el Cambio, aunque con poco margen y el costo de sancionar una ley controvertida con casi la mitad de los diputados ausentes.

“¿Están hablando en serio? ¿Quién hace los hisopados de los que entran y salen? ¿Cómo vienen desde Tierra del Fuego o Neuquén?”, rechazó el oficialismo las sesiones presenciales, y también la dificultad de avanzar con tratamientos sin consenso: “Hasta acá votamos separados la mitad de las cosas”. La disputa será otro motivo de tensión y negociaciones entre el Gobierno y la oposición. (Por Martín Bravo para Clarín)

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