Congreso: El mensaje de Pichetto que ilusionó al Gobierno.

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“Si hacemos un esfuerzo de cara a septiembre y octubre en la construcción de un presupuesto razonable y equilibrado me parece que podemos tener respuestas”, dijo el senador peronista.

Miguel Pichetto se lo dijo dos veces a Marcos Peña durante su intervención del miércoles en el Senado, cuando el jefe de Gabinete fue a presentar su informe a la Cámara Alta del Congreso. El jueves a la noche lo repitió en un estudio de TN. “Si hacemos un esfuerzo de cara a septiembre y octubre en la construcción de un presupuesto razonable y equilibrado me parece que podemos tener respuestas”, dijo el presidente del bloque del peronismo en el Senado.

Los colaboradores del ministro coordinador tomaron nota. Celebraron mucho más esa observación del senador rionegrino que el consejo -surrealista por venir de uno de los jefes de la oposición- de que los sectores medios del electorado que habían definido la elección en 2015 podrían no volver a votarlos, si la inflación y las tarifas no se contienen.

“Tenemos que ponernos de acuerdo en cómo articulamos entre el gobierno central, la jefatura de gabinete, el ministerio del Interior y los gobernadores un proyecto de presupuesto que pueda reflejar una reducción razonable equilibrada en el proyecto integral del país que no lesione al interior del país en beneficio de la centralidad del AMBA”, había dicho Pichetto un rato antes. De esa parte, en cambio, tomaron nota María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, quienes intentan resistir el traspaso de Aysa, Edesur y Edenor.

Cerca de Peña lamentaron que el comentario de Pichetto pasara desapercibido en una sesión donde no faltaron chicanas y sobre todo reclamos de partidas nacionales para las provincias.

A pesar de que el jefe del peronismo federal en el Senado se convirtió en el blanco preferido del Presidente tras la sanción de la ley para frenar los tarifazos, un par de los asiduos convidados a la mesa de coordinación, valoran la madurez del legislador. “Alienta la posibilidad de sentarse a discutir las cosas. Es un tipo interesante”, dice uno de ellos.

El Presupuesto es el nuevo acuerdo político y programático por el que batallaban dentro del oficialismo dirigentes de diferentes extracciones como Emilio Monzó, Rogelio Frigerio, Ernesto Sanz, Gabriela Michetti y Alfonso Prat Gay.

En ese grupo de dirigentes saben que ese virtual acuerdo no será con todos los peronistas. “Lo central es el presupuesto. No le busquemos otra vuelta. El único acuerdo político que sirve es quitarle volatilidad a todo y dar cierto margen de previsibilidad. Este presupuesto tiene un acuerdo con el FMI y así tiene que notarse en el presupuesto. Este es un presupuesto de ajuste, les guste esa palabra o no”, señaló una de las voces que más valora y conoce a Pichetto y que más diferencias tiene con Peña.

Por estas horas en la Casa Rosada se discute hasta dónde llegará el recorte de obra pública, que hace una semana descontaban en Hacienda pero que entró en suspenso tras la foto entre Frigerio; el titular de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss y el de la UOCRA, Gerardo Martínez. ¿Es viable? “Lo último que queremos ajustar es la obra pública. Vamos a tratar de apretar lo más posible en el gasto corriente”, señalaron cerca del ministro Nicolás Dujovne. Hace siete días el panorama era otro, aunque en la Casa Rosada insisten en que esa es la idea que primó desde el principio.

Cerca de Peña prefieren señalar “pequeños” gastos a cargo de Nación, como los insumos descartables y gastos logísticos para la vacunación; o un control de gastos más cerrado, que parecen nimios para llegar al número.

Paralizar la reforma tributaria y la ley de responsabilidad fiscal son otras de las variantes que se escuchan por estas horas. Un consejero que Macri volvió a escuchar con más atención en las últimas semanas relativiza las ecuaciones económicas. La discusión para él es política. “Lo que está en juego en la Argentina en estos días es realmente si vamos a ser capaces entre todos entre el peronismo racional y nosotros y sin el kirchnerismo en reconstruir un estado viable y un sistema institucional. Creen que la colaboración de Pichetto también debe leerse en esa dirección. “El peronismo racional recuperó la sed de poder, pero no les da lo mismo hacerse cargo en 2019 de un país hecho mierda o de uno con las cuentas equilibradas”, advierten sin ocultar el dramatismo que por estas horas prefieren disimular cerca del Presidente.

ADNbaires/