Apertura de sesiones 2021: Alberto Fernández apuntó contra la Justicia

Habló de la vacunación VIP y adelantó una denuncia contra Macri.

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El Presidente inauguró el 139 ° periodo de sesiones ordinarias con un duro discurso en el que cargó contra la oposición y el Poder Judicial.

El presidente Alberto Fernández abrió este lunes el 139° periodo de sesiones ordinarias del Congreso con un duro discurso en el que cargó contra la oposición y la Justicia, habló del escándalo de las vacunas VIP y adelantó que denunciará al macrismo por la deuda.

En su discurso frente a dirigentes oficialistas y opositores que duró una hora y 47 minutos, Fernández habló de las irregularidades en el plan de vacunación contra el coronavirus que terminó con la renuncia de Ginés González García: “Aun cuando en lo personal me causaran mucho dolor, tomé las decisiones que correspondían”, sentenció.

También anunció que el Gobierno iniciará “una querella criminal” contra el gobierno de Mauricio Macri “tendiente a determinar quiénes fueron los autores y partícipes de la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que se recuerda”.

El paso a paso de la apertura

La vicepresidenta Cristina Kirchner llegó al Congreso a las 11.10 y fue la encargada de abrir la Asamblea Legislativa que sesionó en el recinto de la Cámara de Diputados.

Con un vestido en tonos pasteles y sin tapabocas, la titular del Senado ingresó al recinto a las 11.37 para dar inicio a la sesión de la Asamblea Legislativa. Luego, como es habitual, izaron la Bandera Nacional y entonaron el Himno Nacional.

La vicepresidenta Cristina Kirchner en la Apertura de las sesiones ordinarias 2021.La vicepresidenta Cristina Kirchner en la Apertura de las sesiones ordinarias 2021.

Minutos más tarde, designaron las Comisiones de Recepción de Exterior e Interior y dispusieron un breve cuarto intermedio. Poco después, el Presidente se trasladó desde la Casa Rosada hasta el Congreso por Avenida de Mayo, en un circuito que fue vallado el domingo. En el trayecto, saludó por la ventanilla del auto presidencial a los militantes que se acercaron hasta la zona. Una vez en el Congreso, fue recibido por Cristina Kirchner, Sergio Massa y Claudia Ledesma Abdala.

Alberto comenzó a hablar a las 12.07. “Llego a este honorable Congreso con mis convicciones intactas, mi corazón abierto para hablarle con la humildad de quien puede reconocer errores”, fue una de sus primeras frases. Luego centró su discurso en la pandemia: “Debíamos enfrentar el incendio sabiendo que otros habían terminado con el agua”, sentenció.

“Desde el primer día tomamos decisiones y desde el primer día enfrentamos críticas: primero, los que reclamaban cuidar la rentabilidad antes que la salud; más tarde los que negaban la existencia pandemia y nos acusaban de ser parte de un complot universal para mantener encerrada a la gente”, apuntó.

Y agregó: “Cualquier razón se volvió válida para incitar banderazos y romper los protocolos impuestos con la sola idea de deteriorar la credibilidad de un Gobierno convencido, que buscaba preservar la salud de un pueblo”.

Luego destacó el trabajo de distintos sectores de la sociedad durante la pandemia de coronavirus: “Puede resultar difícil valorar aquello que no sucedió, las consecuencias más graves que evitamos no se ven. Para todos estos argentinos que han desplegado su corazón al servicio de los demás, por favor pongamos de pie y brindemos un sostenido aplauso”, señaló y fue en ese momento cuando se escucharon los primeros aplausos de la jornada.

“Debimos enfrentar de esos mismos sectores que pretendieron desmoralizar al ciudadano medio hablando también de una ausencia de una estrategia económica. Aquel reproche fue y es definitivamente inmerecido”, volvió a apuntar contra la oposición el jefe de Estado, que en el siguiente tramo de su discurso enumeró distintas medias económicas aplicadas por el Gobierno durante la pandemia.

El escándalo del vacunatorio VIP

Sin nombrar al ex ministro de Salud Ginés González García, el mandario habló sobre la vacunación VIP a funcionarios, familiares, voceros y periodistas: “En este plan de vacunación hay prioridades muy claras y las reglas se deben cumplir. Si se cometen errores, la voluntad de este Presidente es reconocerlos y corregirlos de inmediato. Cuando se dijo que aquellas reglas habían sido trasgredidas, me he encargado de recabar la información pertinente, aun cuando en lo personal me causaran mucho dolor, tomé las decisiones que correspondían”.

“Ningun Gobierno de la Tierra se puede arrogar el privilegio de no cometer errores, pero todo Gobierno sensible sí tiene la obligación de corregir errores para desterrar cualquier indicio de privilegio y falta de solidaridad”, añadió.

Alberto Fernández en la apertura de sesiones ordinarias el Congreso. Foto: Federico Imas.Alberto Fernández en la apertura de sesiones ordinarias el Congreso. Foto: Federico Imas.

También remarcó: “No llegué la presidencia para ser sordo a las críticas bien intencionadas, pero tampoco llegué a la presidencia para dejarme aturdir por críticas maliciosas que responden a intereses inconfesables de poderes económicos concentrados que en ocasiones buscan sembrar la fractura, la polarización y la discordia del pueblo argentino profundizando las heridas que como pueblo argentino cargamos”.

Y volvió a apuntar directo contra la oposición: “Guardo la esperanza que algún día hagan un mea culpa. Entierren el odio que cargan y ayuden a levantar los cimientos del país que han derrumbado”. Fue en ese tramo del discurso que dentro del recinto se empezaron a cruzar los aplausos oficialistas y los reproches de la oposición.

“Tuviste cuatro años para hablar, por qué no me dejás hablar a mí”, fue la respuesta del Presidente ante el grito de uno de los opositores presentes en el Congreso. Minutos después cruzó a otro dirigente: “Si alguien cree que me insulta llamándome peronista, quiero decirle que me enorgullece”.

Apuntó contra la Justicia 
Fernández consideró que el Poder Judicial de la Nación está en “crisis” y que es el “único poder que parece vivir en los márgenes de la democracia”.

En este sentido, sostuvo que “la reforma del Poder Judicial en sus más amplias dimensiones es una demanda impostergable de la sociedad”, y añadió: “Quisiera que en mis críticas al sistema judicial nadie vea rencor ni voluntad de favorecer a alguien”.

“El Poder Judicial está en crisis y parece vivir en los márgenes del sistema republicano, disfrutan de privilegios que no gozan otros, ningún funcionario del Poder Judicial tributa ganancias; en el caso de los miembros de la Corte Suprema, acceder a la declaración de sus bienes es casi imposible”, indicó.

Al respecto, apuntó que “asistimos a condenas mediáticas instantáneas, sufrimos la discrecionalidad de los jueces en demoras inexplicables y hay manipulación de decisiones jurisdiccionales según intereses políticos”.

Sin nombrarlo, también apuntó contra el fiscal Carlos Stornelli: “Hay un fiscal procesado por espionaje ilegal que sigue en funciones como si nada, a él no se le aplica esa doctrina que indicaba la detención preventiva de persona cuando su poder residual podía afectar la investigación, es cierto, no es residual, está vigente”.

Definiciones sobre la deuda

El Presidente remarcó en su discurso que “es necesario que endeudar al país no sea gratis y dejen de circular impunes dando clases de economía en el país y en el mundo aquellos que generan deuda”.

“Por eso, he instruido a las autoridades para que formalmente inicien una querella criminal tendiente a determinar quiénes fueron los autores y partícipes de la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que se recuerda”, apuntó.

También afirmó que “las negociaciones con el FMI seguirán adelante en un marco de respeto” y añadió ante la Asamblea Legislativa: “No queremos apresurarnos en cerrar el acuerdo con el FMI, nuestro único apuro es el de poner de pie a la producción y el trabajo de miles de familias que han sido sumidas en la pobreza”.

En el plano económico, Fernández mencionó un plan de diez medidas a futuro que incluyen la continuidad del plan Gas y el desarrollo de fuentes de energía hídrica y solar.

En cuanto a la inflación, sostuvo que “es la principal evidencia de nuestras deficiencias, es un problema multicausal, debemos abordarlo de modo integral, con políticas económica consistentes y diálogo” y remarcó que “en el 2020 se pudo reducir en 18 puntos la inflación que heredamos”.

La apertura de sesiones fue presenciada por 25 senadores y 65 diputados, mientras que en las tribunas se ubicaron algunos funcionarios, voceros y dirigentes.

Aumento de las tarifas

El mandatario anunció un incremento en las tarifas de los servicios públicos y adelantó que enviará al Congreso un proyecto que declare la “emergencia de los servicios públicos” con el “objeto de desdolarizarlos definitivamente”.

“Desde el día que llegué y hasta hoy mismo he ordenado el congelamiento de tarifas, he cumplido mi palabra y ahora llega el momento de regularizar el sistema tarifario que ha estado congelado todo este tiempo”

Y también agregó: “Mi objetivo es que haya tarifas diferenciales, que los subsidios del Estado vayan a los que lo necesitan. La incertidumbre de no saber cuanto va a llegar de luz y de gas llegó a su fin. Voy a mandar un proyecto de emergencia de tarifas, para desdolarizar las tarifas en una economía donde los ingresos son en pesos”.

Para cerrar su discurso, volvió a apuntar contra la oposición al remarcar que “hay minorías ultra recalcitrantes que agitan el odio como negocio personal” y enfatizó que “los mismos que producen estas situaciones son fabricantes de desánimo, son los que quieren instalar la idea de que Argentina no tiene futuro”. (Fuente Clarin)

APELÓ A LA POLARIZACIÓN

En un año, todo cambió. Ya no hubo una exaltación a la unidad de los argentinos, más bien todo lo contrario. Las palabras del presidente Alberto Fernández actuaron como una señal de largada para el año electoral en el que, nuevamente, estarán en pugna dos modelos de país. En ese escenario, el jefe del Estado dejó de lado el tono antigrieta e hizo suyo parte de los objetivos de la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner

Se trató de un discurso bisagra, según describió uno de sus principales funcionarios. Una nueva etapa comienza donde no hay lugar para los discursos moderados. La oposición, la Justicia y los medios de comunicación son parte de los problemas que aquejan a la Argentina, según la mirada del jefe del Estado. Un escenario en el que la polarización marcará el ritmo.

Lo que subyace en las palabras del Presidente es el objetivo de máxima: la consolidación del peronismo en el poder. A partir de ahora será “ellos y nosotros”.

Las palabras de Fernández se redactaron cuando aún estaba fresco el enojo por la manifestación que protagonizó la oposición, en particular por las bolsas mortuorias colgadas en la Casa Rosada en rechazo a la vacunas de privilegio, y por el golpe que significó el escándalo de las vacunas vip, que determinó la salida de Ginés González García del gabinete nacional.

“El Presidente redobló sus compromisos. No estaba enojado, sino que fue enérgico y firme. La oposición había instalado que Alberto iba a pedir perdón, pero lo que hizo fue dejar en claro cuáles son los problemas de la Argentina y quiénes son los responsables de eso”, explicó un hombre con acceso diario al despacho presidencial.

Uno de los momentos más esperados fue el capítulo en el que abordó la salida del gobierno de su exministro de Salud. En este punto, que pasó rápidamente, el Presidente hizo una de las pocas autocríticas que ensayó en sus casi dos horas de discurso. “Si se cometen errores, la voluntad es corregirlos de inmediato. Cuando se dijo que esas reglas habían sido transgredidas, me he encargado de recabar la información pertinente y aún cuando en lo personal me causaran mucho dolor, tomé las decisiones que correspondían”, sostuvo el Presidente. Con esta presentación, en Balcarce 50 dieron por cerrado el tema.

Después de un año atravesado por la pandemia del coronavirus, ante la Asamblea Legislativa, el mandatario dejó en claro las prioridades de su gestión. En ese listo ya no buscará alcanzar consensos con Juntos por el Cambio. Los frágiles puentes que aún buscaban fortalecer fueron dinamitados desde el púlpito que compartió con la expresidenta y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

En 108 minutos, Fernández trazó los nuevos límites para la construcción de poder. Motorizará una denuncia penal contra el expresidente Mauricio Macri por el endeudamiento con el Fondo Monetario Internación (FMI); impulsará otros cambios en la Justicia, a la que, según dijo, está en “crisis”; anticipó que las tarifas tendrán aumentos módicos y que el acuerdo con el Fondo podría demorarse.

“He instruido a las autoridades pertinentes para que formalmente inicien querella criminal tendiente a determinar quiénes han sido los autores y partícipes de la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria registra”, lanzó el Presidente elevando el tono, una de las pocas veces en que forzó su voz.

Sobre cada eje que abordó -pandemia, vacunas, inflación, Justicia, obra pública, economía, FMI, entre otros- Albero Fernández disparó una crítica hacia el anterior gobierno. “Todas sus políticas condujeron inexorablemente a estrepitosos fracasos. Yo aún guardo la esperanza de que algún día hagan un mea culpa, entierren el odio que cargan”, disparó ante la atenta mirada de su compañera de fórmula.

A diferencia de lo que ocurrió hace un año en el que buscó imponer un tono institucional, cerca del Presidente destacaron que el discurso fue “político”. Ganar las elecciones es el mandato rector que atraviesa al Frente de Todos.

“Hay quienes se sorprenden de que haya diferentes opiniones dentro de nuestro gobierno o de nuestra fuerza política. Cuanta mayor unidad haya en pos de la reconstrucción argentina que lleve a un desarrollo integral, mayor diversidad habrá en esa unidad. La unidad es sinfónica”, resaltó Fernández.

Lo que no modificó fue su embestida contra la Justicia -“único poder que parece vivir en los márgenes del sistema republicano”, manifestó- y el que, según describió, debe avanzar con reformas, “una demanda impostergable de la sociedad en su conjunto”. Y agregó: “Sus miembros (jueces, fiscales, defensores y demás funcionarios) disfrutan de privilegios de los que no gozan ningún miembro de la sociedad”.

Por las dudas, en un intento por desviar la atención, el Presidente pidió que sus críticas al sistema judicial no sean interpretadas como la “voluntad de favorecer a alguien”. Ese “alguien” estaba sentada a su izquierda. Además, durante esos párrafos, el jefe del Estado anunció el envío de varios proyectos de ley (ver aparte) y le reclamó a la Cámara de Diputados el tratamiento de la reforma Judicial y del Ministerio Público Fiscal. (Imágenes: Crédito Senado // Por: Santiago Dapelo para La Nación)

El Presidente le apuntó a la Justicia

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