Axel Kicillof, las escuelas bonaerenses y la interna radical

El gobernador pondría a prueba este domingo, con la elección de la UCR, la logística para las PASO,

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La votación del radicalismo será con 342 escuelas habilitadas. Hubo una reunión entre los principales funcionarios provinciales con el presidente del partido radical para afinar detalles. El antecedente de Bolivia.

La Cámara Nacional Electoral fijó el 8 de agosto como fecha de las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias y el cronograma electoral avanza tal como estaba previsto pese a las intenciones políticas sanitarias para que las PASO se suspendan. En ese esquema, en la provincia de Buenos Aires, que es el distrito de mayor peso electoral del país, empiezan a tener un camino más disipado para realizar las elecciones en tiempo y forma. Antes, la administración de Axel Kicillof pone un ojo en las internas que la Unión Cívica Radical llevará adelante este domingo. Será otra prueba piloto sobre cómo votar en pandemia.

El actual presidente de la UCR bonaerense y ex vicegobernador, Daniel Salvador, mantuvo un encuentro con el jefe de Gabinete bonaerense Carlos Bianco y la ministra de Gobierno, Teresa García. La reunión, develada por el propio Bianco, sirvió para pulir detalles sobre cómo será el proceso eleccionario del próximo 21 de marzo y será seguido con atención por las autoridades bonaerenses para evaluar cómo es una elección en pandemia.

Si bien el volumen de electores no es comparable con una elección obligatoria donde hay más de 13 de millones personas habilitadas para votar, en la Provincia buscan que no haya problemas en las escuelas ni aglomeraciones.

El gobierno puso a disposición de la UCR 342 escuelas desperdigadas por todo el territorio bonaerense. Están habilitadas 650 mil personas para votar. Se estima que de esa cantidad de afiliados asistirán a votar entre el 10 y 15 por ciento.

“Les deseamos que la elección transcurra en calma sin ningún tipo de problema, de aglomeración y que sea la democracia quien defina el destino de la conducción de este partido”, advirtió este martes Bianco.

Políticamente la elección está reñida. Dos espacios pulsean por la conducción del partido con una correlación bonaerense. De un lado el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, que cuenta con el aval del senador nacional Martín Lousteau. Del otro, el jefe de bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados provincial, Maxi Abad, que tiene el respaldo de buena parte de la estructura partidaria. Los diputados nacionales, Mario Negri y Alfredo Cornejo (presidente partidario a nivel nacional); la vicepresidenta nacional Alejandra Lordén y buena parte de intendentes del partido centenario que respaldan la fórmula Abad-Revilla. Territorialmente Abad junta 27 de los 32 intendentes que la UCR tiene en la provincia.

En la gestión de Kicillof entienden que la interna del próximo domingo será una prueba piloto para lo que hasta el momento se desarrollará el próximo 8 de agosto. Para que las PASO se suspendan en la provincia de Buenos Aires debería modificarse la ley 14.086 establece en la provincia el régimen de elecciones primarias, abiertas, obligatorias y simultáneas. Como sucede en otras provincias, Buenos Aires tiene su propia ley electoral.

Para postergar las PASO en la categoría diputados, senadores, intendentes y concejales, Kicillof debería inexorablemente tener el aval de la Legislatura bonaerense. Allí, el acuerdo sería trabajoso ya que en el Senado provincial Juntos por el Cambio ostenta 26 de las 46 bancas de la Cámara alta. Y en la oposición no había hasta el momento una posición uniforme sobre qué hacer con las PASO.

Entonces, con la elección interna de la UCR y lo que fueron las elecciones por la presidencia de Bolivia donde votaron 36.979 personas según el ministerio de Gobierno bonaerense que tiene a cargo parte de los operativos electorales en territorio provincial, el gobernador tiene un escenario ya armado sobre cómo encarar el proceso de agosto.

Hasta el momento, nunca se manifestó en contra de las Primarias. Sí ha expresado que se ata también a la situación epidemiológica. Sanitariamente con una segunda ola de contagios que -según especialistas- está al caer en Argentina, el mes de agosto no es lo más cómodo para afrontar el movimiento poblacional que implica una elección para la provincia más grande del país.

Hace un mes, el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, aseguró que “desde lo epidemiológico” prefería “que no fueran en agosto”, y que “posponer las elecciones para más adelante puede ser una opción; suspender, de ninguna manera”. (Por Facundo Cottet para Infobae)

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