Bajó algo la pobreza y subió la indigencia casi en la misma medida

Según el Indec en el primer semestre del año.

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Hay 36,5% de pobres, 0,8 puntos porcentuales menos que en el semestre anterior, pero todavía por encima de 2019; los indigentes llegan a 8,8%, 0,6 puntos porcentuales más que en la anterior medición.

En el primer semestre de este año bajó levemente la pobreza, pero aumentó la indigencia. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el país 36,5% de la población es pobre, 0,8 puntos porcentuales menos que en el semestre anterior. En tanto, es indigente el 8,8% de los argentinos, es decir, 0,6 puntos porcentuales más que en la medición previa.

Luego de haber tenido una baja en 2021 y terminado el año en 37,3%, este número, publicado hoy por el Indec, implica una nueva reducción, pero sigue, de todos modos, siendo mayor que el 35,5% existente al momento en que concluyó el gobierno de Mauricio Macri.

Estos porcentajes implican que en la Argentina hay 10,6 millones de personas (2,7 millones de hogares) en situación de pobreza, y 2,6 millones (660.000 hogares) en situación de indigencia.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), explicó por qué se dio este contraste entre baja de la pobreza y suba de la indigencia. “El hecho de que una baje y otra suba debe a que las changas son cada vez menos y ha habido un empobrecimiento de los ingresos de los trabajadores informales precarios. Hay más trabajadores, pero con menor remuneración y las ayudas sociales no han sido suficiente. De todos modos, creo que en el segundo semestre va a crecer tanto la pobreza como la indigencia”, señaló el especialista.

Asimismo, Salvia advirtió respecto de la pobreza que el hecho de que tienda a la baja no implica que el problema estructural haya mejorado. “Este leve descenso responde a que hay gente que se ha incorporado a las actividades informales a trabajos por cuenta propia y no registrados, y a un poco de recuperación de la construcción. En el primer trimestre eso ayudó un poco en los ingresos de los hogares, pero ya en el segundo trimestre la inflación se devoró ese alivio e hizo que esa leve recuperación no fuera sostenible”.

En efecto, al dato publicado hoy por el Indec hay que dividirlo en dos, porque es muy distinto lo que sucedió en el primer trimestre del año, que lo que ocurrió en el segundo. Según Salvia, el primer trimestre acompañó al cuarto del año pasado, que tuvo recuperación del empleo, sobre todo informal, más bonos y ayuda estatal en un contexto electoral, a lo que se sumó en la primera parte de 2022 la reactivación en turismo, comercio y gastronomía, por la salida de la pandemia. “Todo eso llevó a una baja de la pobreza, que en términos comparativos se asemeja a la última parte de 2021″, señaló.

En el segundo trimestre, para Salvia, continúa algo de lo que se vio en los anteriores, pero la inflación ya empieza a impactar. “Ya no hay recuperación del empleo informal, los trabajos se precarizan más y las remuneraciones no alcanzan para cubrir el aumento de los precios. Por todo esto, el segundo trimestre ya marca la tendencia al aumento de la pobreza: las tasas de 36% en el primer trimestre, ahora son de 38%, por eso la cifra publicada se ubica entre ellas dos”, concluyó el especialista.

(Por Carlos Manzoni para La Nación // Imagen: La pobreza no cede en un contexto de elevada inflaciónFabian Marelli – LA NACION)

El dato que más duele

La pobreza infantil ascendió al 50,9% y afectó a 5,5 millones de menores de 14 años en la primera mitad del año.

Se mantiene elevada la pobreza infantil en la Argentina pese a la cobertura de los Planes Alimentar, Potenciar Trabajo, y Asignación Universal por hijo que abarca a un universo de casi 9 millones de personas
El Gobierno informó que la pobreza infantil afectó a 50,9% en el primer semestre del 2022. Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que hizo el Instituto Nacional de Estadística y Censos en 31 aglomerados urbanos de todo el país con una población de 29,2 millones de personas, la pobreza afectó en la proyección al total país de 47,3 millones habitantes -según el Censo 2022 del Indec- a 5,54 millones de niños menores de 14 años, de los cuales 1,38 millones son indigentes.

Se mantiene elevada la pobreza infantil en la Argentina pese a la cobertura de los Planes Alimentar, Potenciar Trabajo, y Asignación Universal por hijo que abarca a un universo de casi 9 millones de personas

En la segunda mitad de 2021, ya virtualmente superados los efectos negativos sobre el empleo en general de la pandemia de Covid-19, el informe del organismo oficial de estadística había detallado que el 51,4% de los habitantes de 0 a 14 años eran pobres. De ese grupo, el 12,4% de los niños vivían en la indigencia, es decir en hogares en donde los ingresos monetarios por todo concepto no llegaban a cubrir la compra de la canasta básica alimentaria al promedio de precios que releva el Indec en todo el país.

La pobreza entre los menores de 14 años bajó en el semestre en 40.400 niños, pero por la inflación en alimentos aumentó en 14.300 la cantidad de indigentes del segmento

Así, la pobreza entre los menos de 14 años se redujo en 40.400 niños en el semestre y en 373.000 respecto de igual período del año previo; pero, por el contrario, la cantidad de los niños indigentes, a los que no les alcanza el ingreso para comer las necesidades mínimas, subió en los primeros seis meses de 2022 en 14.300 personas, aunque respecto de un año antes disminuyó en 425.300 menores.

La aceleración de la tasa de aumento de la canasta alimentaria en la primera mitad del año respecto del índice general de precios del Indec explica el aumento de la tasa de indigencia en el total país de 8,2% a 8,8% del total de habitantes.

Destacan los analistas del Indec: “Los ingresos en el período estudiado aumentaron a un nivel similar a la CBT (Canasta Básica Total), lo que dio lugar a la reducción de la tasa de pobreza; y menos que la CBA (Canasta Básica Alimentaria), lo que explica el aumento de la tasa de indigencia del conjunto de la población en el promedio del semestre.

La pobreza infantil en el conurbano supera el 60%

La pobreza infantil en el conurbano supera el 60%.

La medición del Indec determinó que “el ingreso total familiar promedio de los hogares pobres fue de $58.472, mientras la CBT promedio del mismo grupo de hogares alcanzó $93.177. La distancia entre los ingresos de los hogares pobres y la CBT aumentó levemente respecto del segundo semestre de 2021″.

En el tramo de los recién nacidos y hasta 17 años, es decir todos los que se sumaron a la población en el presente siglo, poco más de la mitad creció en situación de pobreza; y entre uno de cada 10 y uno de cada y se desarrollaron deficientemente, porque no pudieron acceder a la cesta mínima de alimentos.

La mayoría de esos niños residen en áreas suburbanas y asentamientos precarios, y lejos están de concurrir a los establecimientos de la Ciudad Autónoma de la Ciudad de Buenos Aires que en los últimos días fueron tomados por un pequeño grupo de alumnos en reclamo de viandas.

Semejantes índices de pobreza e indigencia persisten en un escenario en que el Estado nacional, desde la crisis de fines de 2001 a intensificado los planes asistenciales a los hogares carenciados de ingresos, comenzado por la Asignación Universal por Hijo (AUH) que actualmente cubre a 4,4 millones de niños, de los cuales 3,7 millones perciben el suplemento de la Ayuda Escolar AUH, según los datos explicitados en la presentación del Presupuesto Nacional 2023 de Gastos y Recursos en el Sector Público Nacional; el Plan Alimentar que registra a 2,5 millones de beneficiarios y cubre a 4,1 millones de personas; más otros 1,1 millones perceptores del Plan Potenciar Trabajo; entre los más representativos que alcanzan a personas que se desempeñan en tareas no registradas y también a quienes perciben ingresos inferiores al salario mínimo vital y móvil.

A nivel nacional, “el porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza (LP) alcanzó el 27,7%; en ellos reside el 36,5% de las personas. Dentro de este conjunto se distingue un 6,8% de hogares por debajo de la línea de indigencia (LI), que incluyen al 8,8% de las personas. Esto implica que, para la proyección al total de habitantes, el universo de personas que no llegó a reunir ingresos para cubrir la CBT fue en la primera mitad de 2022 de 17,27 millones de personas; de las cuales 4,16 millones no alcanzan el umbral de la CBA.

Claramente, la alta inflación, la cual por tercer mes consecutivo se mueve al ritmo de 7% al mes y más, equivalente a una tasa anualizada en perspectiva de más de 100%, junto a la creciente precariedad que se observa en el mercado laboral -por cada empleo en blanco se generaron el último año casi 2 en negro, según la última EPH que midió una disminución de la tasa de desempleo a 6,9% de la oferta laboral- se han tornado en los principales obstáculos para que se pueda reducir a mayor velocidad las tasas de pobreza e indigencia en general, y entre los niños en particular. Esa es la franja que más duele, y que exigen políticas de asistencia mejor focalizadas y más efectivas que las vigentes.

(Por Daniel Sticco para Infobae)

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