El Gobierno admite “violencia institucional” en Formosa y critica a Amnesty

Pero niega violaciones de los derechos humanos.

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Lo aseguró el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien además le dijo a Amnesty Internacional: “No nos tienen que venir a decir lo que tenemos que hacer con los derechos humanos”.

El gobierno tuvo que admitir ayer que en Formosa existen casos de “violencia institucional” aunque desmintió que existan en esa provincia violaciones a los derechos humanos, en sintonía con la posición que expresó el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, quien fue allí el jueves pasado. Simultáneamente, el diario francés “Le Monde”, de centro izquierda, criticó en su última edición la posición oficial sobre Formosa y los centros de aislamientos dispuestos por el gobernador Gildo Insfrán.

“Lo que hizo el secretario de Derechos Humanos fue entrevistarse con toda la comunidad, visitar centros de aislamiento y determinar algo que a priori parecía descabellado, que se confundía un centro de aislamiento con un centro clandestino de detención, y eso no ocurre Argentina”, afirmó Santiago Cafiero en diálogo con radio La Red, en referencia a las denuncias de formoseños y de dirigentes de la oposición que indican que en los centros de aislamiento por el coronavirus se retiene a las personas durante semanas, e incluso a gente que tiene resultados de testeos negativos .

De esta manera, el jefe de Gabinete ratificó que en la provincia que gobierna Gildo Insfrán “no hay violación a los derechos humanos” , en línea con las palabras de Pietragalla, tras su visita a esa provincia en medio de las denuncias y que provocaron airadas reacciones de la oposición.

Sin embargo, Cafiero sí reconoció que el funcionario “determinó casos de violencia institucional de la Policía” que están siendo estudiados por el Gobierno pero que no fueron especificados ni por Pietragalla ni por el jefe de Gabinete.

El funcionario hizo algo más: le respondió con acidez a Amnistía Internacional (AI), uno de los organismos internacionales con más historia y prestigio en el mundo en la defensa de los derechos humanos.

El fin de semana, la entidad había enviado una carta al Gobierno en la que sostuvo que en Formosa hay restricciones a la libertad “de facto”. “Por su naturaleza involuntaria y los mecanismos a través de los cuales se ha implementado, la cuarentena compulsiva e indiscriminada ha constituido una privación de la libertad de facto en condiciones insalubres por tiempo indeterminado y de manera arbitraria”, sostuvo el texto. Frente a eso, Cafiero descalificó a Amnesty diciendo que : ” No nos tienen que venir a decir lo que tenemos que hacer con los derechos humanos “, reflejando así la molestia que les causó esta declaración

“Venimos trabajando, no necesitamos que nos digan a los argentinos, mucho menos a nuestro espacio político, que tiene una especial sensibilidad en el respeto de los derechos humanos. Nosotros somos hijos de las Madres y las Abuelas”, dijo Cafiero, en una frase que suele repetir el kirchnerismo cuando pretende eximirse de denuncias sobre esa misma cuestión.

Cafiero no explicó, sin embargo, qué tienen que ver las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo con la situación creada por la política sanitaria de Insfrán, uno de los aliados distinguidos por el presidente Alberto Fernández, según lo declaró públicamente en una reciente visita a Formosa.​

En contraste con la cerrada defensa de la gestión y la figura de Insfrán en medio de la pandemia por parte del oficialismo, desde Juntos por el Cambio denunciaron los “actos de discriminación, violencia y arbitrariedad como los que están sucediendo en Formosa pone al gobierno, ante los ojos del mundo, al borde del precipicio autoritario “, mientras un grupo de legisladores se apresta a viajar a Formosa.

Horacio Pietragalla, secretario de Derechos Humanos, de la Nación, durante un encuentro con el gobernador de la Formosa de Gildo Insfrán.
En el transcurso de esta semana, una delegación de legisladores nacionales de JxC viajará a la provincia para comprobar in situ las violaciones a los derechos humanos que supone la dura política sanitaria del gobierno formoseño.

Por su parte, la directora adjunta de Amnistía Internacional Argentina, Paola García Rey, también se refirió a las denuncias de violaciones de derechos humanos en Formosa y advirtió que si “no hay una respuesta del Estado, acudiremos a la instancia internacional”.

Insfrán gobierna la provincia desde 1995 de manera ininterrumpida. A fines del año pasado, la Corte Suprema lo obligó a aceptar el ingreso de los formoseños que querían regresar a su provincia y tenían el acceso cortado por decisión del gobierno local. (Imagen: Santiago Cafiero, jefe de Gabinete, habló sobre las denuncias de violaciones a los derechos humanos en Foremosa. Foto Guillermo Rodríguez Adami.

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