El Gobierno apura las negociaciones por el bono.

 Los gremios apuntan a lo que pueda pasar con futuros despidos.

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El Gobierno trabaja a contrarreloj para cerrar la negociación con los empresarios y los gremios de un bono de fin de año. “Estamos evaluando las propuestas y continuamos trabajando”, afirmó el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, al término de la reunión de gabinete.

Pasaron 48 horas del primer encuentro entre las tres partes en el gremio de Sanidad cuando se confirmó el supuesto pago de un bono de 5000 pesos para frenar el paro contra el gobierno nacional, que sería en dos pagos en noviembre y enero. Sin embargo, las dudas persisten sobre cómo se aplicará el pago.

Hasta el mediodía, Sica aclaró que el bono será “no remunerativo” y el monto iría hasta 5000 pesos. La flexibilidad del pago dependerá de las empresas. Eso es lo que vienen discutiendo en las últimas horas los funcionarios nacionales, las cámaras empresarias y los sindicatos.

“Tenemos una mesa abierta pero no hay fecha ni hora ni momento”, dijo el funcionario ante la consulta de una futura publicación de un decreto que fije el nuevo acuerdo. El objetivo del Ejecutivo es cerrar la negociación lo antes posible para “frenar la incertidumbre” que se generó ante la decisión oficial de introducir la discusión del bono.

“Entre hoy y mañana deberíamos tener alguna conclusión con las conversaciones que venimos teniendo”, informó Sica en una conferencia de prensa en el salón de los Pueblos Originarios.

Una de las instancias de trabas en el acuerdo tienen que ver con la definición de los detalles de si el bono va a formar parte de las negociaciones actuales de los haberes de este año o de las discusiones salariales del año que viene. Así lo confirmó el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. “Están definiendo esos detalles”, explicó el funcionario en diálogo con los periodistas acreditados tras la reunión de gabinete.

Unos de los planteos de los gremios apuntan a lo que pueda pasar con losfuturos despidos. El Gobierno reconoce una “desaceleración de la actividad laboral” por lo que podría incluir alguna instancia de requisito a las empresas para que informen “con anticipación” los despidos para actuar “preventivamente”. Sica dio el ejemplo de las empresas automotrices en las que “no hay despidos pero si suspensiones”. “Esas suspensiones implican que los trabajadores cobran por lo que trabajan”, graficó.

En cuanto al sector estatal, las negociaciones van en un camino paralelo. La Casa Rosada asegura que “está encaminado” el diálogo. Sigue siendo una incógnita que sucederá con los empleados que perciben sus salarios del Estado. En la discusión que lleva adelante Sica no se habla de un bono para los jubilados. “Los jubilados no forman parte de la discusión porque tienen otro mecanismo de actualización”, explicó el ministro. (Por Natalia Vizcarra para BAE)

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