Encrucijada en Bolivia: ¿Salida parlamentaria o militar?.

Vacío de poder tras la renuncia de Evo Morales, que aceptó el asilo político en México.

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El Congreso podría buscar un acuerdo, pero está diezmado por las renuncias. El ejército podría tomar el control, pero la cúpula castrense está dividida.

El vacío de poder está ahogando a Bolivia​, que para colmo está bajo el asedio de grupos de saqueadores y manifestantes que buscan sembrar el temor.

El país se enfrenta a una dura encrucijada para salir de esta crisis. Un camino posible pasa por el poder político, que busca un acuerdo dentro del Parlamento. El otro, sumamente peligroso, es que el jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, un hombre cercano a Morales, se haga cargo del gobierno.

La segunda opción, que se viene barajando en algunos círculos militares y políticos, implicaría un golpe de Estado con todas las reglas.

De acuerdo a la versión que dan sectores de la oposición, el objetivo de Kaliman sería tomar el poder para reposicionar a Evo como mandatario, ya que aún no se hizo efectiva la renuncia.

El problema con que se encuentra es que no tiene el apoyo total de la cúpula militar. Por el contrario, hay varios jefes castrenses que prefieren a Morales alejado del poder.

El otro camino implica un acuerdo en el Parlamento, diezmado por las renuncias. La línea de sucesión se rompió porque renunció el presidente de la Camara de Senadores y de Diputados. También el primer vicepresidente.

Por lo tanto le correspondería a la segunda vicepresidente de la cámara alta, Jeanine Añez, quien está enhebrando los hilos políticos para encaramarse en el poder.

Quiere tener una sesión esta misma tarde donde le acepten la renuncia a Evo y la nombren a ella como mandataria interina, para convocar a nuevas elecciones.

El problema es que no hay suficientes legisladores para dar quórum, ya que los integrantes del Movimiento Evo y su gente se refugió en Chimoré, en la zona cocalera del Chapare, en Cochabamba, donde cuenta con la protección de sus seguidores.

Desde allí incentiva la rebelión, sosteniendo que “la lucha sigue”.

Es más, la idea del grupo que lo rodea, la mayoría de ellos campesinos cocaleros, es llevar adelante una especie de guerra de guerrilla para obligar a reubicar a Evo en el poder.

Ya incendiaron el hotel Victoria Resort, cuyos propietarios son una familia opositora. Tuvieron que escapar al monte para evitar ser agredidos. (Por Daniel Vittar, La Paz, enviado especial de Clarín)

MORALES IRÍA A MEXICO

Evo Morales, quien renunció el domingo a la Presidencia de Bolivia en medio de una grave crisis tras los comicios del 20 de octubre, aceptó la oferta de asilo ofrecida por México, informó este lunes el canciller mexicano, Marcelo Ebrard.

“Les informo que hace unos momentos recibí una llamada del presidente Evo Morales mediante la cual ha respondido a nuestra invitación y solicitó verbalmente y formalmente el asilo en nuestro país”, informó el canciller en rueda de prensa.

Elbrard puntualizó que México decidió concederle el asilo a Morales “por razones humanitarias” y porque su vida “corre peligro” en medio de la escalada de violencia en Bolivia.

“Procederemos de inmediato a informar al Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia, cosa que ya hicimos, para quien bajo el derecho internacional proceda a otorgar el correspondiente salvoconducto y las seguridades, así como garantías de que la vida, integridad personal y libertad del señor Evo Morales no serán puestas en peligro y que podrá ponerse en seguridad”, añadió.

El canciller, quien no aceptó preguntas de la prensa, no develó si Morales se encuentra todavía en Bolivia ni la fecha en la que viajará a México.

El responsable de Exteriores de México explicó que ya ha informado de esta decisión a la Organización de los Estados Americanos (OEA) invocando “la protección internacional a la vida, la libertad y la integridad de Evo Morales”, y que informará a la ONU y al Senado mexicano.

“Nuestra tradición ha sido siempre por la protección a los perseguidos políticos”, reivindicó Ebrard, quien dijo que “el otorgamiento de asilo es un derecho soberano del Estado mexicano acorde con sus principios normativos de política exterior para proteger los derechos humanos y respetar la autodeterminación de los pueblos”.

Este domingo, Morales anunció la repetición de las elecciones presidenciales después de que la OEA detallara numerosas irregularidades en los comicios del pasado 20 de octubre en los que resultó reelegido por un cuarto mandato.

Pero poco después, y ante las presiones de policías y militares, Morales confirmó su renuncia a la Presidencia después de casi 14 años en el poder, en un vídeo desde algún lugar indeterminado.

Este lunes, en una rueda de prensa junto al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el canciller mexicano denunció el “golpe de Estado” ocurrido en Bolivia y anunció que “México no reconocerá al nuevo gobierno”.

Además, también anunció que pedirá a la OEA una “reunión urgente” del organismo para evaluar la situación en Bolivia tras la renuncia de Morales, y criticó el “silencio” del organismo este domingo tras el “pronunciamiento militar”.

México, junto a Uruguay, Cuba, Venezuela y el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, coincidieron en calificar de golpe lo ocurrido en el país andino. El resto de países de la región mostraron su preocupación pero eludieron ese término y enfatizaron la necesidad de que se realicen elecciones democráticas libres y que se transite por un camino de paz.

“México no aceptaría un gobierno de carácter militar… Lo que ayer ocurrió es un retroceso para todo el continente”, agregó el secretario de Relaciones Exteriores. “Estamos muy preocupados”.

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