Inauguraron el Viaducto Mitre.

El tren volvió a llegar a Retiro.

45
Compartir

Después de dos años de obra, el ramal Tigre recorre su traza entera. Las formaciones ahora viajan a 10 metros del suelo.

Pasado el mediodía de este viernes frío pero soleado, en Barrancas de Belgrano no se habla de otra cosa. Los vecinos miran hacia arriba, los quiosqueros charlan sobre el tema con sus clientes, los pasajeros se ven ávidos por reestrenar el ramal ferroviario. Lo que está en boca de todos es el recién inaugurado Viaducto Mitre.

Ya terminó el acto de rigor, ya dejaron de grabar las cámaras y ya se fueron los funcionarios: después de las 12 quienes quedan en la zona son los vecinos, los comerciantes, los obreros que dan los toques finales al entorno de la estación, y quienes llegan al barrio por compras o trabajo. Muchos se detienen, miran hacia arriba, toman fotos o suben “Stories” a Instagram.

Graciela Curia (59), que vino a visitar a su madre, es una de ellas. “Estoy subiendo todo a redes porque me encanta cómo quedó. Antes esto era un desastre para el tránsito. Podías tardar 20 minutos esperando que se levantara la barrera”, cuenta sonriente. A pocos metros, una vecina, Zulema Sánchez (60), también celebra: “Ahora hay que esperar que la parte de los colectivos se organice un poco más”.

Se refiere al panorama de la cercana plaza de Barrancas de Belgrano, que está cercada por colectivos, los mismos que antes salían desde uno de los laterales de la vieja estación y ahora ocupan muchos metros de las calles 11 De Septiembre, La Pampa y Sucre. Pero que no suben pasajeros allí: cada línea tiene un punto de partida cercano, y los confundidos usuarios tienen la dura misión de descubrir dónde.

Nuevo Viaducto del ferrocarril Mitre Retiro Tigre
Foto Juano Tesone

Por eso, en cada esquina hay oficiales de Tránsito de la Ciudad, que miran la lista de líneas de colectivos en su celular y dan las coordenadas correspondientes. También orientan a ciclistas, como a un repartidor que debe llegar hasta Libertador y Olleros. “Andá derecho por Juramento, acá está todo cortado”. Se refieren a la calle Virrey Vértiz, que entre Juramento y Echeverría está tapizada por estructuras para escenarios, gazebos y equipos de sonido. Son los preparativos de los festejos de la inauguración, que llevarán música, arte y gastronomía este sábado. La Pampa y Sucre también siguen interrumpidas al tránsito, pero no por los shows: aún falta terminar de construir dársenas, veredas o cordones.

Del otro lado de la estación, en la cuadra peatonal de comercios paralela a las vías, Martha (54) valora la obra porque “mejora todo el barrio”, pero lamenta cómo afectó su oído y su negocio. “Vivo a la vuelta. La construcción hacía tanto ruido que perdí audición por los martillazos -denuncia-. Encima, con esto ahora los alquileres de los locales se encarecieron mucho. A mí me va a aumentar $ 10.000 más y hay locales chicos por los que ya piden 1.000 dólares”.

Alejandro Fabbro (55), de la agencia de lotería de Juramento y Virrey Vértiz, también tiene reclamos, pero a la vez esperanza. “La obra me parece adecuada pero su construcción me perjudicó muchísimo, por el ruido, el polvo y la disminución del tráfico. Ahora hay que esforzarse para que esto pueda aprovecharse comercialmente y nos permita generar más ingresos”.

Mientras tanto, a metros de allí y por encima de su cabeza, los trenes de la línea Mitre ramal Tigre salen cada 15 minutos por sentido en la elevada estación Belgrano C. El trayecto es completo pero, aunque los carteles dentro de los coches indiquen lo contrario, la próxima parada hacia Retiro no es Lisandro de la Torre: estará finalizada recién en octubre. Con todo, a la altura de esa estación en obra, la formación baja de velocidad. También, cuando se acerca a destino, por el arreglo de la parrilla ferroviaria de Retiro, que demandará unos tres años. Incluso el tren puede llegar a parar varios minutos a la altura de Callao.

Todo eso lleva a que en total, entre Belgrano C y Retiro, transcurran 20 minutos de recorrido, que el Gobierno espera llevar a 14. Al menos por un día, las demoras molestan menos y dan más tiempo a los usuarios para tomar fotos, grabar videos o simplemente disfrutar de ver la Ciudad en movimiento a más de diez metros de altura.

ADNbaires