Jeanine Áñez asumió la presidencia de Bolivia.

Tras la renuncia y abandono de cargo del mandatario Morales // Era la tercera en sucesión constitucional // Qué dijo Evo.

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“Asumo de inmediato la presidencia de Bolivia prevista en el orden constitucional”, dijo.

Lo hizo en el Parlamento, ante la ausencia de los legisladores del MAS, el partido del ex presidente. Nacida en la ciudad de Trinidad, en el departamento de Beni, y de 52 años, es una abogada que fue constituyente de 2006 a 2008. Es la segunda mujer en ocupar la presidencia.

La vicepresidenta segunda del Senado, Jeanine Áñez​, se proclamó presidenta de Bolivia, tras la renuncia de Evo Morales.

“Asumo de inmediato la presidencia del Estado prevista en el orden constitucional y me comprometo a asumir todas las medidas necesarias para pacificar el país”, dijo la funcionaria boliviana.

“Debe aplicarse la sucesión presidencial de inmediato, ante la ausencia y abandono del presidente y vicepresidente”, ha señalado, según ha informado el diario boliviano El Deber.

“Me comprometo a asumir todas las medidas necesarias para pacificar el país”, manifestó, tras dos intentos fallidos de celebrar una votación ante la falta de ‘quorum’ por la ausencia de los oficialistas del Movimiento al Socialismo (MAS).

Así, apuntó que “el pueblo boliviano es testigo de que hemos hecho todos los esfuerzos necesarios para canalizar la presencia de los asambleístas de las tres fuerzas políticas”.

Añez, como ‘número dos’ del Senado, se declaró dispuesta a asumir de forma interina la Presidencia de Bolivia con el “único objetivo” de convocar nuevas elecciones.

Además de Morales, su vicepresidente y los titulares de las dos cámaras del Parlamento, decenas de cargos públicos han renunciado en estos días, lo que provocó que la senadora ascendiera en la línea sucesoria para asumir la Presidencia.

La llegada de una mujer a la Presidencia tiene un único antecededente en Bolivia: en noviembre de 1979, a los 58 años, la cochabambina Lidia Gueiler asumió el mando, en el que estuvo apenas 244 días, porque en julio de 1980 fue derrocada por el general Luis García Meza.

Áñez es ahora la 66ta presidenta de Bolivia y tendrá a su cargo la transición hasta el llamado a nuevas elecciones.

Nacida en la ciudad de Trinidad, en el departamento de Beni, y de 52 años, Áñez es una abogada que fue constituyente de 2006 a 2008, cuando se redactó la nueva carta magna.

Desde 2010 es senadora, primero por el partido del Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPBCN), y después, ya designada vice segunda de la cámara alta, como integrante de Unidad Demócrata (UD).

La llegada de Áñez a la jefatura gobierno es consecuencia directa de las renuncias forzadas de Morales, del vice Álvaro García Linera; del titular de Diputados, Víctor Borda y los números uno y dos del Senado, Adriana Salvatierra y Rubén Medicaneli, lo que vació la línea de sucesión prevista por la carta magna.

Áñez fue muy crítica de la gestión de Morales y mucho más de su intento de lograr un cuarto período de gobierno, avalado por el Tribunal Electoral. “Su objetivo de querer quedarse un cuarto mandato fue totalmente mezquino”, cuestionó.

“Tengo que cumplir con el país; se trata de pacificarlo y llamar a elecciones; lo que quiere el país es tener un presidente y un vicepresidente legítimos, porque por ello se ha derramado sangre”, remarcó por estos días, cuando se especulaba con su nombramiento.

Jeanine Áñez se proclamó presidenta de Bolivia en el Congreso, ante la ausencia del bloque del MAS. FOTO: MARCO BELLO

Divorciada del también político Héctor Hincapié, la ahora mandataria es madre de Carolina, odontóloga de 29 años, y de José, administrador de empresas de 24.

Buena parte de su paso por el Senado lo dedicó a investigar la presencia de ciudadanos chinos en el norte de Bolivia, principalmente en Beni y La Paz, donde se instalaron campamentos para la explotación de minerales y la caza de animales en peligro de extinción.

Cultora del fitness y la gimnasia, Áñez suele salir a correr por las mañanas y dedicar, cuando puede, algunas horas al zumba. Casi como parte de una misma conducta, suele cuidarse en las comidas, “aunque se da gustos, claro”, según contó a Telam su hijo José. “Casi no come comida que llamamos chatarra, y le gustan las sopas y el pollo a la plancha”, relató.

Una curiosidad en la vida de Áñez es que ama el fútbol aunque no es hincha de ningún equipo en particular, pero si se enfervoriza con los partidos de la selección. “Ahora, si se juega el clásico de La Paz entre The Strongest y Bolívar, le va más al Bolívar”, reveló su hijo.

QUIÉN ES ?

La flamante presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, hasta hoy senadora nacional, se convirtió en la segunda mujer en asumir la jefatura del Estado, en una jugada que buscó zanjar la encrucijada constitucional derivada del virtual golpe de estado que dejó a Evo Morales ​fuera del poder.

La llegada de una mujer a la Presidencia tiene un único antecedente en Bolivia: en noviembre de 1979, a los 58 años, la cochabambina Lidia Gueiler asumió el mando, en el que estuvo apenas 244 días, porque en julio de 1980 fue derrocada por el general Luis García Meza.

Áñez es ahora la 66ta presidenta de Bolivia y tendrá a su cargo la transición hasta el llamado a nuevas elecciones.

Nacida en la ciudad de Trinidad, en el departamento de Beni, y de 52 años, Áñez es una abogada que fue constituyente de 2006 a 2008, cuando se redactó la nueva carta magna.

Desde 2010 es senadora, primero por el partido del Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPBCN), y después, ya designada vice segunda de la cámara alta, como integrante de Unidad Demócrata (UD).

La llegada de Áñez a la jefatura gobierno es consecuencia directa de las renuncias forzadas de Morales, del vice Álvaro García Linera; del titular de Diputados, Víctor Borda y los números uno y dos del Senado, Adriana Salvatierra y Rubén Medicaneli, lo que vació la línea de sucesión prevista por la carta magna.

Áñez fue muy crítica de la gestión de Morales y mucho más de su intento de lograr un cuarto período de gobierno, avalado por el Tribunal Electoral. “Su objetivo de querer quedarse un cuarto mandato fue totalmente mezquino”, cuestionó.

“Tengo que cumplir con el país; se trata de pacificarlo y llamar a elecciones; lo que quiere el país es tener un presidente y un vicepresidente legítimos, porque por ello se ha derramado sangre”, remarcó por estos días, cuando se especulaba con su nombramiento.

Divorciada del también político Héctor Hincapié, la ahora mandataria es madre de Carolina, odontóloga de 29 años, y de José, administrador de empresas de 24.

Buena parte de su paso por el Senado lo dedicó a investigar la presencia de ciudadanos chinos en el norte de Bolivia, principalmente en Beni y La Paz, donde se instalaron campamentos para la explotación de minerales y la caza de animales en peligro de extinción.

Cultora del fitness y la gimnasia, Áñez suele salir a correr por las mañanas y dedicar, cuando puede, algunas horas al zumba. Casi como parte de una misma conducta, suele cuidarse en las comidas, “aunque se da gustos, claro”, según contó a Telam su hijo José. “Casi no come comida que llamamos chatarra, y le gustan las sopas y el pollo a la plancha”, relató.

Una curiosidad en la vida de Áñez es que ama el fútbol aunque no es hincha de ningún equipo en particular, pero si se enfervoriza con los partidos de la selección. “Ahora, si se juega el clásico de La Paz entre The Strongest y Bolívar, le va más al Bolívar”, reveló su hijo.

QUÉ DIJO EVO?

El expresidente Evo Morales criticó este martes a la senadora Jeanine Áñez​ por ponerse al frente del Poder Ejecutivo sin contar con el respaldo de la mayoría de los integrantes de la Asamblea Legislativa.

“Se ha consumado el golpe más artero y nefasto de la historia. Una senadora de derecha golpista se autoproclama presidenta del senado y luego presidenta interina de Bolivia sin quórum legislativo, rodeada de un grupo de cómplices y apañada por FFAA y Policía que reprimen al pueblo”, manifestó a través de las redes sociales.

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