Maxi Abad vence a Gustavo Posse en la interna de la UCR bonaerense

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El candidato del oficialismo partidario se adjudicó el triunfo sobre el intendente de San Isidro, que esgrime un “empate técnico”, respaldado por Martín Lousteau.

El diputado bonaerense Maximiliano Abad se adjudicó el triunfo en las elecciones internas de la Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires, en las que superaba al intendente de San Isidro, Gustavo Posse, por 11 puntos, con dos tercios de los distritos escrutados. Sin embargo, el intendente de San Isidro no reconoció la derrota y advirtió que se trata de “un empate técnico”.

Según los últimos datos oficiales que informó la Junta Electoral del partido pasadas las 23 horas, sobre 91 municipios de la provincia relevados Abad obtenía el 55,8%, mientras que Posse llegaba al 44,1%. La diferencia era de 7885 votos: 37.452 para la lista Adelante Buenos Aires, y 29.567 para Protagonismo Radical.

Abad se adjudicó la victoria. “Hay una tendencia irreversible, con 80 distritos de todas las secciones a escrutados. Vamos a convocar a la unidad del radicalismo y a ratificar el trabajo en una coalición amplia”, dijo a LA NACION.

“Tuvimos un muy fuerte respaldo en el interior. Pero ganamos todas las secciones, salvo la primera”, aseguró el diputado provincial, jefe del bloque de Juntos por el Cambio en la Legislatura bonaerense.

Cerca de Posse afirmaban que habían realizado una “muy buena elección en la primera [sección electoral]” y, al cierre de esta edición, subrayaban que no podían dar una tendencia definitiva porque faltaban datos de la tercera sección y de algunos distritos del interior de la provincia de Buenos Aires.

De confirmarse, el resultado mantiene a la UCR bonaerense en su línea actual y la aparta del sector del senador Martín Lousteau, quien tiene fuerte respaldo en Capital y perdió por escaso margen en la interna de Córdoba. El radicalismo mantendrá la orientación que tuvo bajo el mando del exvicegobernador Daniel Salvador, en una alianza fluida con la exgobernadora María Eugenia Vidal.

En la campaña, Abad defendió el legado de Salvador. Consideró que la UCR es “un partido que se ha puesto en valor”. Posse, en cambio, denunció en reiteradas ocasiones una actitud “entreguista” de la conducción partidaria provincial en favor de Pro. Es el planteo que Lousteau promueve a nivel nacional.

El diputado provincial tuvo apoyo de los gobernadores Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), además de los líderes legislativos Mario Negri y Luis Naidenoff. Ernesto Sanz, uno de los fundadores de Juntos por el Cambio, fue otro de los respaldos que pudo exhibir Abad. Su fórmula la completaba, como candidata a vicepresidenta, Érica Revilla, intendenta de General Arenales.

Posse caminó la provincia de Buenos Aires en campaña con Lousteau como principal aliado. Al intendente de San Isidro lo acompañaba en la lista Danya Tavela, vicerrectora de la Universidad del Noroeste (Unnoba).

“Hay un 90% de la ciudad, un 50% de la provincia y un 50% de Córdoba que quieren otro radicalismo y hasta ahora no tenían voz. Algo similar pasa en el resto del país y por eso estoy cada vez más entusiasmado con el futuro”, le dijo Lousteau a LA NACION pasadas las 23 horas de este domingo.

En el análisis previo, el punto fuerte de Abad estaba en los distritos del interior, mientras que Posse apostaba sus fichas al conurbano. Los resultados confirmaron esa tendencia, aunque Abad también sumó algunos distritos del Gran Buenos Aires como Almirante Brown, San Fernando, José C. Paz y Berisso.

Al cierre de esta edición se confirmaban triunfos de Abad en distritos como General Rodríguez, Roque Pérez, Saladillo, Salto, Bahía Blanca, Adolfo Alsina, Balcarce, Chacabuco, La Costa, Zárate, San Cayetano, Chascomús, Azul, Bragado, Villa Gesell, 25 de Mayo, Tres Arroyos, San Nicolás, Rauch, Saavedra, Tapalqué, Tornquist, Lezama, Capitán Sarmiento, Bolívar y Punta Indio.

Otros distritos en los que ganaba Abad eran Brandsen, Carmen de Patagones, Castelli, Dorrego, Rosales, Suárez Daireaux, Alvarado, Arenales, Alvear, Guido y La Madrid.

En cambio, San Isidro, San Martín, Cañuelas, Olavarría, Ramallo, Puan, Carlos Casares, Carlos Tejedor, Coronel Pringles, Esteban Echeverría, Exaltación de la Cruz y Maipú se contaban entre las victorias de la nómina de Posse.

La participación fue un elemento que destacaron desde las dos orillas en pugna en el radicalismo. Habrían votado más de 100.000 afiliados, según calculaban este domingo cerca de Abad y Posse. Inicialmente, se esperaban alrededor de 65.000 (sobre los 648.000 afiliados del padrón).

Esa participación la destacaban tanto en el conurbano como en distritos del interior. “Votó mucha gente y no hubo ningún conflicto”, afirmó un dirigente possista de la tercera sección. En un distrito del interior señalaron a LA NACION que la afluencia a las urnas se triplicó con respecto a la interna que enfrentó a Salvador con Ricardo Alfonsín, en 2014.

Al caer la noche, en el búnker de Abad (que votó en Mar del Plata), consideraban que la diferencia terminaría siendo menor, porque restaba cargar los datos de muchos distritos del conurbano que podían ser favorables a Posse. De todos modos, daban por “irreversible” la victoria. Según pudo averiguar este diario, los rivales no se comunicaron a lo largo de la jornada. (Imagen: Maximiliano Abad y Érica Revilla // Por Javier Fuego Simondet para La Nación)

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