MURIÓ CARLOS MENEM

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Fue presidente de Argentina entre 1989 y 1999. Permanecía internado desde hace 15 días en el sanatario Los Arcos y su salud se agravó en las últimas horas

El ex presidente argentino Carlos Saúl Menem murió hoy a la edad de 90 años de edad.  Quien presidiera la Argentina entre 1989 y 1999 falleció en el sanatorio Los Arcos de la capital federal, donde fue internado días atrás por una “infección urinaria”. En las últimas horas su cuadro se agravó y fue inducido a un coma.

Menem nació en la pequeña localidad riojana de Anillaco el 2 de julio de 1930. Sus padres, Saúl Menehem (1898-1975) y Mohibe Akil (1907-1977), eran ambos de origen sirio y practicantes de la religión musulmana suní y habían emigrado a la Argentina en la década de 1910.

El apellido de su padre, Menehem, fue castellanizado como Menem por las autoridades migratorias cuando arribó al país. Cursó sus estudios primarios y secundarios en su provincia natal en colegios públicos y practicó la religión islámica hasta que decidió convertirse al cristianismo en su juventud. Estudió abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba entre 1949 y 1955.

En 1951, durante un viaje a Buenos Aires con el equipo universitario de básquet en el que jugaba, Menem conoció al presidente Juan Domingo Perón y a su esposa, Eva Duarte, comenzando su militancia política en el movimiento peronista.

Se recibió como abogado en 1955, dos meses antes del golpe de estado que derrocó al gobierno de Perón y proscribió al peronismo de la vida política argentina. Durante la dictadura militar subsiguiente, fue detenido en 1956 acusado de participar en una conspiración peronista para derrocar al gobierno.

Tras su liberación, en 1957, fundó en la clandestinidad la Juventud Peronista de La Rioja y contribuyó con asistencia legal a la Confederación General del Trabajo (CGT). En las elecciones provinciales de 1962 fue candidato a diputado provincial de La Rioja por el Departamento Castro Barros. Dada la proscripción del Partido Justicialista, Menem se presentó bajo la lista del partido Unión Popular (UP). Si bien resultó elegido diputado, el golpe de estado que tuvo lugar diez días después de los comicios le impidió asumir.

En 1963 fue elegido presidente del Partido Justicialista de La Rioja y fue candidato a gobernador de La Rioja en 1963 bajo el sello de la UP. Sin embargo, la inhabilitación del peronismo llevó a Perón a proclamar la abstención y llamar al voto en blanco, ordenando a los peronistas no presentarse bajo otras siglas partidarias. Menem cumplió la orden de Perón y retiró su candidatura.

En 1964 visitó a Perón en su exilio en España y ene mismo año viajó a Siria, país natal de sus padres, donde conoció a Zulema Fátima Yoma, musulmana también oriunda de La Rioja, con quien se casaría. El 17 de noviembre de 1972, fue pasajero en el vuelo que trasladó a Perón de regreso desde España a la Argentina.

En las elecciones provinciales de La Rioja del 11 de marzo de 1973,19​ la fórmula Menem-Sánchez resultó elegida por el 57,49 % de los votos. Asumió la gobernación de La Rioja el 25 de mayo de 1973, de manos del interventor de facto Julio Luchesi. Organizó una masiva celebración el 9 de junio en San Antonio, localidad natal de Facundo Quiroga, y que sumamente concurrida, destacando la presencia del obispo Enrique Angelelli y el vicepresidente de la Nación Vicente Solano Lima.

Por la dictadura militar de 1976 no pudo culminar su mandato, pero en 1983 volvió al cargo tras ganar una nueva elección con la lista “Lealtad y Dignidad”. Realizó una campaña agresiva, utilizando términos despectivos para referirse a sus contrincantes radicales.

A pesar de su discurso polarizador, Menem ideológicamente se mostró ambiguo, en un intento por atraer votos tanto a la izquierda como a la derecha del peronismo, y aludió a electorados de otros partidos, como el socialismo popular y el FIP.

En los comicios a nivel nacional, triunfó el radical Raúl Alfonsín. En La Rioja, sin embargo, en un clima de extrema polarización, Menem resultó elegido gobernador por segunda vez con el 56,51% de los sufragios (50.466 votos).

Dos semanas después de su victoria se entrevistó con Alfonsín. Durante la reunión, el entonces Presidente había prometido a Menem (que sería el primer gobernador riojano de signo político distinto al del presidente de turno desde la década de 1920) que no habría discriminación política o económica para las provincias gobernadas por el PJ.

Asumió como gobernador en diciembre de 1983. En su asunción, dijo: “El gobierno defenderá sin concesiones y tomando las medidas que sean necesarias el derecho de todo riojano a una entrada económica que le permita sostener dignamente a su familia, el derecho de todo riojano a poseer un techo adecuado a su condición de ser humano, el derecho de todo riojano de contar con atención calificada a su salud y el derecho de todo riojano a estudiar, a perfeccionarse y a realizarse de acuerdo a su vocación. Ello significa que el equilibrio social será consecuencia natural de la justicia social”.

EL CAMINO AL SILLÓN DE RIVADAVIA

Durante su mandato como gobernador Menem fue construyendo una imagen nacional que le permitiera perfilarse como presidenciable en el justicialismo, realizando numerosas visitas a otras provincias entre 1984 y 1988, durante las cuales buscó establecer contacto con la población local.

Lentamente adquirió poder dentro del PJ nacional debido a su éxito en preservar su hegemonía política personal a pesar de las profundas divisiones en el partido durante el período 1983-1987. Menem había formado parte de la denominada «renovación peronista» encabezada por Antonio Cafiero. La renovación aparejaba la democratización partidaria, mediante elecciones internas, y a mediados de 1988 se realizó la primera primaria presidencial directa de la historia del peronismo.

Menem se presentó como un candidato “antisistema”, mientras que Cafiero como presidente del Partido Justicialista había mantenido políticas de entendimiento con el gobierno de Alfonsín, lo que hizo fuera visto como un continuista de las políticas del alfoninismo debilitado

A pesar de que el propio Menem había mostrado una actitud similar para con Alfonsín durante su primer mandato como gobernador, de cara a las elecciones internas se distanció de él a la par de su alejamiento del sector de Cafiero. El 9 de julio de 1988 tuvo lugar la elección primaria con un holgado triunfo para la fórmula Menem-Duhalde, que logró el 53,94 % de los votos.

El binomio encabezado por Menem arrasó en el conurbano bonaerense y se impuso en dieciocho de los veinticuatro distritos nacionales, mientras que Cafiero triunfó solamente en Capital Federal, Córdoba, Formosa, Misiones, Salta y Santiago del Estero.

Para las elecciones presidenciales, el Partido Justicialista retornó a la estrategia frentista de 1973, configurando una alianza denominada Frente Justicialista de Unidad Popular (FREJUPO). La misma estaba compuesta, además de por el PJ, por el Partido Intransigente (PI), encabezado por Oscar Alende, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), el Partido Demócrata Cristiano (PDC), el Partido del Trabajo y del Pueblo (PTP), el Partido Nacionalista Constitucional (PNC), Movimiento Línea Popular (MOLIPO) y el Movimiento Patriótico de Liberación (MPL). Luego de su derrota en la primar interna, Cafiero aseguró “todo su apoyo” a la candidatura de Menem, y encabezó la lista para electores de presidente en la provincia de Buenos Aires.

Menem lanzó su campaña realizando propuestas económicas vagas, captando un electorado más amplio que sus contrincantes (en su mayoría liberales). Se trató de un proselitismo populista, destacando eslóganes como “¡Se viene el salariazo!” o “¡Hagamos la Revolución Productiva!”.

El lema de campaña más famoso de Menem, que sería recordado posteriormente, fue “Síganme, no los voy a defraudar”. Apeló también al voto religioso, haciendo uso de citas bíblicas, destacando “Argentina, levántate y anda” y la expresión “a los tibios los vomita Dios”.

El 14 de mayo tuvieron lugar las elecciones presidenciales. Menem obtuvo una amplia victoria con el 48,51% de los votos positivos contra el 37,10% de Angeloz, y un 7,17% obtenido por Alsogaray. El PJ y sus aliados electorales lograron además obtener el control del Congreso de la Nación, con 128 diputados sobre 254 y 28 senadores sobre 46.

Asumió como presidente el 8 de julio de 1989 sucediendo a Raúl Alfonsín, tras vencer en las elecciones presidenciales de 1989. Menem ocupó el cargo hasta el 10 de diciembre de 1999, siendo la persona que más tiempo ha detentado la jefatura de estado constitucional argentina en modo continuo, por 10 años, 5 meses y 2 días. Al período histórico que englobó su presidencia a menudo se le denomina “menemismo”, término también utilizado para referirse al movimiento ideológico en torno a su figura.

PRESIDENTE DURANTE TODA LA DÈCADA DEL ’90

Durante su primer mandato, asume el cargo en medio de un proceso hiperinflacionario, la administración de Menem implementó políticas económicas de corte neoliberal. Las mismas lograron reducir la inflación a mínimos históricos, y produjeron un marcado crecimiento del producto interno bruto (PIB) y la renta per cápita. Pese a esto, las privatizaciones de empresas estatales provocaron despidos masivos y un aumento del desempleo.

Además, la presidencia de Menem se caracterizó por diversas polémicas y numerosos escándalos de corrupción que salpicaron al gobierno, sucediéndose además atentados terroristas contra la AMIA y la Embajada de Israel en Argentina, así como la repentina muerte de su hijo en un accidente de helicóptero denunciado por su exesposa, Zulema Fátima Yoma, como un atentado criminal.

La independencia del poder judicial fue muy cuestionada, destacando cinco de los nueve magistrados de la Corte Suprema de Justicia acusados de funcionar como una «mayoría automática» para el gobierno.

También fue destacada la reforma constitucional argentina de 1994. Imposibilitado por la Constitución de 1853 para presentarse a la reelección luego de su primer período de seis años, Menem negoció con Alfonsín líder de la oposición, el “Pacto de Olivos”, que permitió llamar a una Convención Constituyente para reformar la carta magna.6​ Esta reforma, habilitó a Menem para presentarse a la reelección para un segundo mandato; mientras que la oposición obtuvo la autonomización de la Capital Federal y la creación del Senador Nacional por la minoría.

Además, la reforma introdujo derechos de tercera y cuarta generación, normas para defensa de la democracia y la constitucionalidad, las características de los órganos de gobierno, y nuevos órganos de control.

Tras vencer en las elecciones de 1995, el segundo mandato de Menem se caracterizó por el inicio de una recesión económica, un aumento de la deuda externa y escándalos de corrupción, que debilitaron al menemismo y al Partido Justicialista. Las insinuaciones de Menem de presentarse a un tercer mandato, algo prohibido por la reforma constitucional, más la precaria situación económica del país, llevaron a la derrota electoral del PJ ante el candidato radical Fernando de la Rúa en 1999.

POST PRESIDENCIA: SIEMPRE LIGADO A LA POLÍTICA

Después de la crisis de 2001 que llevó a la caída del gobierno de De la Rúa, Menem buscó nuevamente la presidencia en las elecciones de 2003, en las cuales el Partido Justicialista se dividió y otros dos candidatos (Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá) se presentaron bajo el sello del peronismo.

Si bien Menem fue el candidato más votado con el 24,45% de las preferencias, dos puntos por encima de Kirchner, fracasó en lograr la mayoría requerida para ser elegido en primera vuelta, organizándose una segunda vuelta entre Menem y Kirchner. Con las encuestas vaticinándole una derrota electoral aplastante, Menem se retiró del balotaje antes del mismo, facilitando la elección de Kirchner.

Posteriormente, Menem se mantuvo activo en la política como opositor al kirchnerismo dentro del PJ, resultando electo Senador Nacional de la mayoría por La Rioja en las elecciones de 2005, siendo reelegido en 2011. En 2007 contendió por la gobernación riojana por última vez, apoyado por el partido Lealtad y Dignidad,​ y ubicándose en el tercer puesto detrás de otros dos candidatos justicialistas.

En las elecciones de 2017, busca su segunda reelección como Senador y logra acceder a la banca por la minoría. A finales de 2019, luego de un breve acercamiento con el gobierno de Mauricio Macri, anunció su adhesión al Frente de Todos, cuya fórmula presidencial era encabezada por Alberto Fernández, con Cristina Fernández de Kirchner como candidata a vicepresidenta. Tras la victoria electoral de la coalición, Menem se unió formalmente al bloque oficialista del Frente de Todos en el Senado.

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