Políticos, empresarios y sindicalistas privilegiados que ya se vacunaron

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Desde enero, se vacunaron cientos de dirigentes de diferentes sectores, aunque la mayoría son del oficialismo. Casi ninguno figuraba dentro de los parámetros establecidos en el cronograma oficial del Ministerio de Salud.

El escándalo surgido a raíz de la revelación de Clarín sobre el vacunatorio VIP dentro del Ministerio de Salud fue la confirmación de un plan oficial que venía mostrando grietas desde los primeros días en que se comenzó a aplicar la Sputnik V.

Contra todo protocolo y en el marco de una escasez de dosis para la población, funcionarios de primera línea del Gobierno nacional, gobernadores, legisladores, intendentes, empresarios y sindicalistas se fueron vacunando desde enero. Y se espera que en los próximos días se conozcan más nombres de privilegiados.

Los vacunados en el marco del vacunatorio VIP fueron los siguientes: el periodista Horacio Verbitsky, el diputado Eduardo Valdés, el senador Jorge Taiana, el empresario Fernando López Aldrey, sus familiares Lourdes y Dolores Noya Aldrey, los empresarios Seza Manukian y Félix Guille. Además, el canciller Felipe Solá se vacunó por separado, en el Hospital Posadas, tal como había hecho el Presidente en su momento.

Otro dirigente de relieve que confesó haberse vacunado fue Hugo Moyano , titular del sindicato de Camioneros, Junto a él, en el Sanatorio Antártida, lo hicieron su esposa Liliana Zulet, y su hijo menor, Jerónimo Moyano.​

Alberto Fernández y el ahora ex ministro de Salud Ginés González García se aplicaron la Sputnik no bien se conoció que estaba autorizada para mayores de 60 años. Ambos lo hicieron el 21 de enero, en el Hospital Posadas, cuando llegó la segunda tanda al país. Todavía ninguno se dio la segunda dosis.

De acuerdo al cronograma oficial, el Presidente debió esperar para vacunarse en la tercera etapa del plan (que aún no concluyó la primera) y Ginés a la segunda, aunque por su condición de médico podría aplicársela antes.

​Días después llegó el turno de Cristina Kirchner. Fue el 24, en el Hospital Presidente Perón, de Avellaneda. Con una particularidad. La vacunación en provincia de Buenos Aires en ese entonces era de lunes a sábado. En el caso de la vicepresidenta se hizo una doble excepción: fue un domingo y quien la vacunó fue el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, y no un responsable de salud del Hospital. Cristina, como Alberto, debía aplicársela en tercer orden.

Axel Kicillof fue el primer gobernador en aplicarse las dos dosis. La primera, el mandatario bonaerense se la aplicó apenas la vacuna rusa llegó al país, el 29 de diciembre. La segunda, el 20 de enero, en ambos casos, en el Hospital San Juan de Dios, de La Plata.

El ministro de Salud Nicolás Kreplak, igual que Kicillof, ya recibió las dos dosis en La Plata. Una sola aún tiene el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, mayor de 60 años. La vicegobernadora Verónica Magario cumplió con la vacunación completa: el 6 y el 29 de enero.

Otros gobernadores que siguieron el pedido nacional y se vacunaron fueron los oficialistas Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Raúl Jalil (Catamarca), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Jorge Capitanich (Chaco). El justicialista Juan Schiaretti lo hizo en Córdoba (dijo que fue por recomendación del Comité de Científicos de la provincia), además de Arabela Carreras (Río Negro) y Omar Gutiérrez (Neuquén), de partidos locales. De los gobernadores de Juntos por el Cambio sólo se vacunó el correntino Gustavo Valdés. Sí hubo intendentes que lo hicieron, como Ezequiel Galli (Olavarría) y Javier Iguacel (Capitán Sarmiento).

En San Luis se desató un escándalo a raíz de una denuncia de salud personal sobre la vacunación de funcionarios provinciales. La misma la validó la ministra de Salud, Silvia Sosa Araujo, quien reconoció que se vacunaron por ser “personal estratégico que está relacionado con el gobernador”. Alberto Rodríguez Saá, justamente, lo hizo el 25 de enero, y luego también se vacunaron familiares del gobernador.

En Catamarca, por ejemplo, no sólo se vacunó Jalil, sino que ya recibieron las dos dosis todos los miembros de su gabinete y los intendentes de la provincia. Ministerios hay 18, municipios, 36.​

En el caso de los intendentes bonaerenses el panorama es diverso. Entre los del conurbano, Fernando Espinoza, de La Matanza, se aplicó la primera dosis el 16 de enero. También Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, uno de los primeros políticos en contagiarse de Covid-19, y considerado de riesgo por haber sido paciente oncológico. Gustavo Barrera y Julio Zamora, de Villa Gesell y Tigre, son otros dos que recibieron ambas dosis. Mario Secco, intendente de Ensenada, es otro de los que fue vacunado. El ex intendente de Navarro, hoy secretario de Hábitat nacional, Santiago Maggiotti, también fue vacunado. También Gustavo Posse, de San Isidro, recibió la vacuna Sputnik V.

El radical Miguel Fernández, de Trenque Lauquen, se vacunó en enero. Hubo dos casos que sorprendieron. Sebastián Ianantuony, de Miramar, se contagió 10 días de haber colocado la primera dosis. En tanto, Esteban Sanzio, de Baradero, se contagió de Covid-19 después de aplicar las dos dosis.

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto , reconoció en las últimas horas que fue vacunada con Sputnik V en La Plata. El presidente de IOMA, Homero Giles , también recibió el antídoto ruso.

Otros funcionarios que recibieron la Sputnik V fueron la ministra de Salud de Neuquén, Andrea Peve; el vicegobernador de Chubut, Ricardo Sastre, el ministro de Salud de esa provincia, Fabián Puratich; el intendente de Trelew Adrián Maderna; el de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque, el diputado nacional Juan Benedicto Vázquez, el intendente del partido de la Costa Cristian Cardoza, el de Pila Gustavo Walker, el de Castelli Francisco Echarren, el diputado provincial por Santa Cruz José Bodlovic y las legisladoras Mariana Cané y Laura Branchini. (Por Bernardo Vázquez para Clarin)

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