Sin límites para retirar dólares, pero sí para comprarlos.

Los ahorristas podrán sacar sus dólares sin límites, pero solo se podrán comprar US$ 10.000 al mes // Macri habló con Trump.

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El Gobierno garantizó la liquidez para quienes tienen divisas extranjeras en sus cajas de ahorro. Buscan despejar el fantasma de cepo rígido.

A diferencia del cepo del kirchnerismo -en el que no se podía comprar dólares sin autorización de la AFIP-, los ahorristas podrán acceder al mercado de cambios, aunque con límites que no existían desde el 10 de diciembre de 2015. Será con un tope de US$ 10.000 mensuales. Según el Banco Central, comprende al 90% de las personas que requieren divisas.

Los titulares de cajas de ahorro en dólares podrán extraer todo el dinero que tengan en sus cuentas. Para eso, habrá extensiones horarios por parte de los bancos. No existe similitud alguna con el corralito de 2001/02. “Es el sistema más líquido del mundo”, exageran en el Gobierno. Se refieren a que existe liquidez suficiente para solventar todos los depósitos.

Las medidas apuntan a frenar la actividad en dólares por parte de las empresas. En los últimos días, en el Banco Central notaron que las compañías estaban presionando sobre el tipo de cambio, ya que estaban dolarizando sus cuentas. Desde mañana, esa probabilidad quedará vedada.

Los objetivos del Gobierno son alcanzar la estabilidad cambiaria y proteger a los ahorristas. Las decisiones tomadas fueron consultadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que también hubo contactos del ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, con economistas que tienen llegada a Alberto Fernández, el candidato del Frente de Todos, que resultó el más votado en las elecciones primarias (PASO).

Tanto las personas como las empresas que quieran comprar más de US$ 10.000 mensuales deberán informarlo a sus bancos. La entidad notificará al Banco Central sobre ese interés. Y allí se analizará. Aún no está claro el procedimiento que usará el Central para determinar a qué individuos o empresas les autorizará una mayor compra de divisas. En las personas, esta decisión podría golpear más al golpeado mercado inmobiliario.

De todas formas, las empresas podrán acceder a dólares para pagar importaciones u otras compras para sus actividades, según explicaron en el Gobierno. El procedimiento para obtener las divisas necesarias no sufrirá complicaciones, por lo que describen fuentes oficiales. “Se quieren evitar los dólares para atesoramiento, no impedir la actividad comercial regular”, es la consigna que promete usar el Gobierno. “No hay restricción alguna al comercio exterior”, repetían los voceros oficiales.

Las empresas estarán impedidas de girar utilidades y dividendos, sin autorización.

Con respecto a los viajes, no habría modificaciones. La gente podrá utilizar su tarjeta de crédito sin ningún recargo (como existió durante el cepo del kirchnerismo). De todas formas, queda el interrogante sobre si los consumos exceden los US$ 10.000 dólares autorizados.

La transferencia de dólares desde una cuenta radicada en el país a otra en el extranjera también quedará bajo la observación del Banco Central. En el caso de individuos, seguirá estando habilitada.Pero, para cuentas corporativas, la autorización deberá darla el Central, ya que no será automática como hasta ahora. La decisión también apunta a restringir el movimiento de divisas entre firmas, para que no salgan dólares.

La cancelación de deudas en dólares estará permitida, siempre y cuando las mismas se encuentren documentadas hasta la entrada y vigencia de estas restricciones.

También hay medidas para forzar a las compañías a acelerar las exportaciones, para que las divisas entren antes. Las empresas contarán con 5 días hábiles después de cobrar para liquidar sus dólares. El plazo se extiende a 180 días tras realizada la fecha de embarque de ese despacho. En el caso de los commodities (soja, trigo, maíz), en el Banco Central calculan que son 15 días.

La posibilidad de un Banco Central interviniendo en el mercado de cambios con mayor munición para frenar la devaluación, algo que sugirieron el viernes desde el mismo Poder Ejecutivo, no fue confirmada en la entidad monetaria. Allí estiman que la combinación de mayores liquidaciones de exportaciones, menos dinero para atesoramiento y tranquilidad para ahorristas hará que el mercado se aquiete. (Por Martín Bidegaray para Clarín)

MACRI HABLÓ CON TRUMP

Lo confirmó a Clarín un alto funcionario estadounidense. Fue la semana pasada. Aseguran que la comunicación entre ambos es fluida.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, conversó por teléfono la semana pasada con su par argentino, Mauricio Macri, según confirmó este domingo a Clarín un alto funcionario del gobierno estadounidense.

Ante una consulta de esta corresponsal, la fuente de la administración Trump señaló escuetamente que los jefes de Estado “hablaron la semana pasada”, sin ofrecer precisiones sobre el contenido ni la fecha exacta de la comunicación, pero se estima que fue después del anuncio del paquete de medidas económicas del miércoles pasado.

Desde la Casa Rosada han negado que esa comunicación hubiese existido.

El diálogo entre Macri y Trump es fluido. Se conocen desde que el estadounidense era un fuerte empresario inmobiliario y el argentino viajaba a Manhattan a atender los negocios de su padre. Tienen buena sintonía personal, algo fundamental para un hombre que confía en sus propios instintos como Trump. Según supo Clarín, ambos tienen “un contacto permanente” y existen conversaciones frecuentes, a nivel presidencial o ministerial, más allá de que a veces trasciendan o no.

Trump ha apoyado siempre al gobierno de Macri y fue una voz clave en el directorio del Fondo Monetario Internacional –donde tiene un enorme peso dado el tamaño de la economía estadounidense—para que se le otorgara a la Argentina el crédito stand by de 57.000 millones de dólares.

Acostumbrado a respaldar en público al gobierno de Macri y sus reformas, el gobierno de Trump había permanecido en silencio tras el resultado de las PASO, que dieron por ganador a Alberto Fernández. Pero el jueves pasado dijeron que continuarían con la “sólida asociación” con la Argentina “sea cual fuera el candidato que el pueblo argentino elija como su próximo presidente”.

La comunicación telefónica se dio poco antes de que llegue este martes a la Argentina Ivanka Trump, la hija mayor del presidente estadounidense, acompañada del número dos del Departamento de Estado, John J. Sullivan, en el marco de la Iniciativa de Desarrollo y Prosperidad Global para las Mujeres de la Casa Blanca. (Por Paula Lugones para Clarín)

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