Uñac gana cómodo San Juan y afirma a Lavagna.

Con el 55% de los votos.

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El actual gobernador peronista de San Juan cosecha más votos que Orrego, un macrista que no usó la marca Cambiemos. Disputas en los distritos y proyección nacional.

San Juan: con todo el peronismo unido, Sergio Uñac ganaba cómodo y se encamina a reelegir.

Se impone con el 55% de los votos, con el 74% de las mesas escrutadas. Segundo, más de 20 puntos abajo, quedaba el candidato de Mauricio Macri. El gobernador suena de eventual vice de Roberto Lavagna.

Luego de integrar el reducido pelotón de gobernadores peronistas que sobrevivieron a la ola amarilla de 2017, el gobernador sanjuanino Sergio Uñac arrasaba este domingo en las primarias abiertas de su provincia.

Elecciones San Juan 2019 – PASO
Estos son los resultados para las PASO de San Juan.

Electores: 557.252
Participación: –
Mesas: 1.674
Escrutadas: 51,91%

FRENTE TODOS – LISTA FUTURO PARA TODOS

Sergio Uñac
 
113.036 votos

FRENTE CON VOS

Marcelo Orrego

65.429 votos

FRENTE SAN JUAN PRIMERO

Martín Turcumán

8.096 votos

CRUZADA RENOVADORA

Nancy Barbarita Avelin

4.446 votos

PARTIDO DIGNIDAD CIUDADANA

Gustavo Fernández

3.793 votos

NUEVA DIRIGENCIA

Marcelo Tejada

2.859 votos

PARTIDO DEL TRABAJO Y DEL PUEBLO

Alberto Agüero

2.574 votos

NUEVA IZQUIERDA – LISTA ROJA UNIR Y RENOVAR

Mary Garrido

2.117 votos

VOTOS EN BLANCO

7458 votos

VOTOS NULOS

2899 votos

VOTOS RECURRIDOS

238 votos

El peronista, que armó un frente diverso que incluyó al PJ territorial y al kirchnerismo, ganó con comodidad y se encamina, sin sombras aparentes, a reelegir como gobernador en las generales del 2 de junio próximo.

Con el 74% de las mesas escrutadas, rondaba los 55 puntos, algo por encima del score de 2015 y se alejaba más de 20 puntos de Marcelo Orrego, el candidato de la Casa Rosada que, sin embargo, no usó ni la marca Cambiemos ni se mostró con Mauricio Macri.

No hubo, en los ocho espacios que compitieron para la gobernación, internas. Pero hubo duelos en los distritos: el más potente en San Juan Capital, que ganó el uñaquista Emilio Baistrocchi.

Otro, con impronta interna, fue Rawson donde se torearon un candidato ligado a Uñac, Pablo García Nieto, con otro, Rubén García, cercano a Gioja y con simpatías K. Tuvo, de hecho, el respaldo virtual de Axel Kicillof. Con el conteo avanzado, ganaba el García de Gioja.

En otro corredor, en una primaria múltiple, Ruperto Godoy perdía en la interna peronista, pero con la suma de todas las ofertas, el PJ vencía al sector de Orrego, delfín del senador y varias veces candidato, Roberto Basualdo.

Sergio Uñac al momento de votar en San Juan este domingo.
Uñac llegó a la votación provincial con todo el peronismo alineado. Pactó, en el verano, con Gioja y acordó un esquema de unidad que incluyó a todo el peronismo y a espacios accesorios.

Gioja negoció, incluso, una cláusula gatillo: Uñac se comprometió a apoyar el dispositivo electoral nacional que tenga como epicentro al PJ nacional que preside, justamente, su coterráneo.

En paralelo, el gobernador se arrimó a Roberto Lavagna y jugueteó, además, con la hipótesis de una postulación propia. Una victoria contundente lo pone en la grilla nacional, sino es en alguna fórmula, como armador. El propio Uñac dijo que no sería un “disparate” ser el vice del economista.

En su discurso de victoria, Uñac ató ambos destinos. Habló de una “convocatoria amplia para construir el triunfo del 2 de junio, el partido que queremos jugar”, pero a la vez planteó que el triunfo lo “pone a disposición de una unidad nacional que contenga a todos los argentinos”.​

Para el peronismo, que siguió la elección con interés, compensa el tropiezo de Neuquén donde la unidad, con alta rotación de Cristina, terminó en un desastre electoral. Ramón Rioseco quedó muy lejos de Omar Gutiérrez (MPN).

Uñac se movió, hasta acá, en varias direcciones: tuvo diálogo con Cristina, habla con delegados del Instituto Patria y aunque cohabita con los gobernadores del PJ nunca se sumó a Alternativa Federal (AF).

Pero la victoria sanjuanina no se coparticipa por igual en todas las tribus peronistas: Uñac explora, sin la estridencia de otros, la tercera vía y el discurso antigrieta.

El macrismo, en tanto, registra un fenómeno particular: no hubo, entre los ocho candidatos a gobernador de San Juan, ninguno que levantara el nombre y la bandera de Mauricio Macri.

Es un dato duro y dramático para la Casa Rosada: en abril, habrá cuatro elecciones (Río Negro, Entre Ríos, Chubut y Santa Fe) donde las boletas de Cambiemos pueden quedar muy lejos de un triunfo.

El peronismo, en tanto, ensaya una unidad exitosa, posible bajo el dominio que ejerce un gobernador y con el aporte de Cristina de no entorpecer los armados de los jefes territoriales del PJ.

En el mapa provincial se abre otra incógnita. Las primarias son una foto inicial que puede perjudicar al ganador porque ordena el voto opositor en la oferta más competitiva. (Foto: Sergio Uñac, en la noche de este lunes, celebrando su triunfo en la sede del PJ de la capital sanjuanina)

CON LAVAGNA

El triunfo de Sergio Uñac vende unidad en el peronismo, pero alimenta a Roberto Lavagna. Aunque juntó a todo el PJ en su territorio, el gobernador respaldó al economista por sobre Cristina Kirchneren la pelea nacional.

Sergio Uñac ganó. Enlazó todas las porciones del peronismo de San Juan, pactó con su promotor y duelista, José Luis Gioja, y se nutrió de la mancha venenosa que es Mauricio Macri que, todo un síntoma, ni tuvo candidato.

La victoria, se perfila mejor que el score del 2015 cuando el gobernador juntó casi 54%. En clave política, trasmite un doble mensaje: certifica el peso de la unidad en las urnas pero se anima, con modos sutiles, a alimentar la tesis antigrieta.

Uñac fue el primer gobernador del PJ en levantar la bandera Lavagna. Lo hizo a pesar de tener diálogo con Cristina Kirchner y en un momento, principios de diciembre de 2018, en que la postulación del economista sonaba a fantasía trasnochada.

Sin renegar de Cristina, y juntando en la provincia al PJ de Gioja y al cristinismo silvestre, Uñac se constituyó en el peronista cercano al dispositivo K que se animó a militar la variable Lavagna 2019.

Su triunfo, a pesar de la celebración del Instituto Patria y de un esperable saludo de la ex presidenta, aporta ese matiz: aun simbólico, es más una ofrenda para el economista que para Cristina.

Cuando Uñac haló de la posibilidad de ser “vice” de Lavagna, se aporta civilizadamente de la ex mandataria sin la metralla de otros. Esta, a la vez, se mantuvo distante pero habilitó que Axel Kicillof, su mejor muletto, bendijera a Rubén García, el candidato giojista de Rawson, distrito populoso que algunos llaman “La Matanza” sanjuanina.

Allá por febrero, cuando armó el line up político de la Fiesta del Sol, donde el invitado top fue Lavagna, Uñac invitó a Kicillof pero el ex ministro K, y taquillero candidato a gobernador bonaerense, se excusó.

Ahora, sin cascotear al sanjuanino, Kicillof salió a bancar en un spot informal al rival del candidato de Uñac en Rawson. A veces, los detalles dicen mucho.

Roberto Lavagna estuvo, este domingo, atento a los datos que le llegaban de San Juan y habló con Uñac. En el mapa de arena del economista, el gobernador aparece como una de las piezas que lo complementan. Ocurre lo mismo, en otros planos y territorios, con Martín Lousteau y Marcelo Tinelli.

Como contracara, en el planeta K, la mirada fue más distante: se celebró como una victoria peronista y una derrota del gobierno, pero no se puede anotar como triunfo propio. “La prioridad de Cristina es que pierda Macri” repiten en el entorno de la ex presidenta.

Uñac derrotó, cómodo, a Marcelo Orrego, que viene del sistema Cambiemos pero anotó otro nombre, Frente Con Vos, escondió la marca Macri y avisó que no quería a ningún funcionario o dirigente del gobierno nacional en su campaña. (Por Pablo Ibáñez para Clarín)

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