Vacunatorio VIP: Denuncian a Gollán por casos irregulares en Provincia

Por otra parte, Elisa Carrió llamó a una "marcha de silencio" por el escándalo desatado por la aplicación clandestina de la vacuna contra el Covid 19.

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Un legislador y una abogada de Cambiemos hicieron una denuncia penal. Es porque hay cientos de vacunados que no son parte de los grupos de riesgo.

Las esquirlas del escándalo por la vacunación VIP llegaron rápido a la Provincia de Buenos Aires. Y entraron directo a los despachos judiciales. Esta lunes por la mañana, un legislador y una abogada de Cambiemos presentaron una denuncia contra el ministro de Salud, Daniel Gollán, por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario y malversación de caudales por haber permitido que “funcionarios y civiles que no se encontraban en grupos de riesgo prioritario” hayan accedido a una dosis de la vacuna Sputnik V.

El senador provincial Juan Pablo Allan y la abogada mediática Florencia Arrieto presentaron este lunes en la Fiscalía General del fuero penal platense, un listado de por lo menos 13 episodios irregulares registrados en la provincia de vacunación por fuera de los parámetros establecidos por el propio ministerio.

Mencionan a cinco funcionarios y un dirigente gremial de Quilmes; un contratado del municipio de Berisso; directivos de Navarro, los 18 militantes de Chivilcoy, un integrante del Movimiento Evita, el ex intendente de Navarro (Santiago Maggiotti) y al dirigente de La Cámpora y ex candidato a intendente de Saliqueló, Ignacio González.

“De las publicaciones puede advertirse que el sistema y programa de vacunación están grave y penalmente violentados. Si algo queda claro es que de ninguna manera se está cumpliendo con lo normado”, plantean en la presentación.

Según pudo conocer Clarín, entre los “beneficiados” por la vacunación fuera de protocolo hay integrantes de bancas legislativas. Entre ellos el diputado y ex intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra y su compañera de bancada, Gladys De Valle, de La Matanza y con estrecho vínculo con el intendente (Fernando Espinoza) y la vicegobernadora, Verónica Magario. También la senadora Gabriela Dimaría, de lazos estrechos con Juan Pablo de Jesús ex intendente del partido de la Costa y actual legislador. Los tres coinciden en la pertenencia al oficialista Frente de Todos.

Además, en una revisión rápida encontraron que el diputado Walter Caruso (presidente del bloque de Emilio Monzó, Cambio Federal) también pasó por un vacunatorio. Sin embargo, cerca del representante alineado con el alcalde Gustavo Posse, explicaron que “se anotó en el aplicativo en diciembre cuando nadie confiaba en la Sputnik V y es diabético y con antecedentes cardiovasculares. Está en un grupo de riesgo. “Se vacunó en función de un criterio dispuesto por la Provincia”, aclararon.

Aparte de las consecuencias políticas que derivan de aparecer en esa “lista negra” de vacunados, la denuncia busca otro propósito. Ingresada con el número de Investigación Penal Preparatoria 7219/21, en el despacho de la Fiscalía General, los denunciantes pretenden que el gobierno de Axel Kicillof haga pública y accesible, el listado general de ciudadanos que lograron inocularse.

Hasta ahora es un gesto que en la Gobernación no conceden por la vía institucional. Allan y Arieto creen que un juez debe “intimar al gobierno a la apertura de los datos vinculados a la vacunación”. Creen que si eso ocurre “podría conocerse el tamaño del daño y el alcance delictual”. Plantean que debería ser público el dato de nombre, apellido, edad y categoría dentro de la cual tuvo acceso al medicamento que –según la ciencia- impide el acceso del COVID-19 al organismo.

Hasta este domingo, Buenos Aires vacunó a 330 mil personas. Desde que comenzó el proceso a fines de diciembre, se incluyó en la campaña al personal de salud y a autoridades superiores de algunas reparticiones. También a docentes de riesgo (unos 23 mil) y a casi 2.000 personas alojadas en geriátricos. Kicillof, Gollán y otros funcionarios provinciales y municipales posaron con la jeringa apoyada en sus brazos.

Después llegaron las restricciones mundiales al acceso al medicamento y en la Provincia pasó a ser un bien escaso. Recién el jueves pasado, Buenos Aires habilitó a los mayores de 70 años.

De acuerdo con el reparto que recibió la jurisdicción de los embarques ingresados a la Argentina, la provincia tendría poco más de 540 mil dosis. Pero resulta que la aplicación donde deben anotarse los interesados ya supera los 2,8 millones de aspirantes. 354 mil tienen más de 70; 252 mil son educadores que deberían entrar en la grilla para acceder a las dosis y todavía quedan agentes sanitarios sin inmunización.

Por eso, crece en dimensión el interés por conocer a quienes llegó y por qué razón, este insumo vital, transformado en arma imprescindible para pelearle a la pandemia. (Imagen: El ministro de Salud provincial, Daniel Gollan, recibe la primera dosis de la vacuna Sputnik V junto a Axel Kicillof)

CARRIÓ

La líder de la Coalición Cívica consideró que el Presidente no podía “desconocer” lo que sucedía en el Ministerio de Salud.

La líder de la colación Cívica, Elisa Carrió (Fernando de la Orden)

Elisa Carrió volvió a referirse al escándalo del Vacunatorio VIP en la noche de este lunes, luego de otra intensa jornada en la que el gobierno de Alberto Fernández dio una lista oficial de nombres y se allanó el Ministerio de Salud.

Carrió, en ese contexto, llamó a “marchar en silencio”: “Los llamo a marchar en silencio por una República Argentina con una identidad moral, el viejo contrato moral sin el cual no hay cultura, instituciones, moneda; sin el cual estamos siendo humillados”.

En varios tramos del reportaje con Desde el Llano (TN), la referente de la Coalición Cívica dijo que buscaba hablar sin “maniqueísmos”, entendiendo además que como “ciudadanos hemos consentido que se perdiera la conciencia moral en Argentina”.

Bajo esta reflexión, Carrió consideró directamente que en un hipotético gobierno de Mauricio Macri también hubiera habido “un una sala vip”.

Argumentó: “En cualquier Gobierno hubiera habido privilegios, porque es el sistema argentino el que da privilegios; por eso esto debe ser una conversación moral entre todos”.

Siguió, en referencia al kirchnerismo: “Ellos son culpables y criminales por hacer lo que hacen […]. La culpa criminal la tienen que pagar los que hicieron esto […]. Ya no se trata de los privilegios, sino que los privilegios pueden determinar la vida o la muerte”.

Carrió, asimismo, evaluó que el pedido de renuncia a Ginés González García fue un acto de “cinismo”.

“Le cortaron la cabeza a alguien que forma parte de la corporación de los medicamentos en la Argentina, pero no basta con eso, esto no lo podía desconocer el presidente (Alberto Fernández)”, desarrolló la exdiputada en referencia al ahora ex ministro de Salud.

Amplió: “Nadie desconocía que La Cámpora afiliaba a cambio de una vacuna; Cristina (Kirchner) tampoco lo puede eludir”. El domingo, Carrió ya había cruzado a la agrupación K: “Qué creían que si los chicos de La Cámpora ponen la vacuna y se vacunan a ellos mismos, no iba a haber un salón VIP en la Argentina de los privilegios. ¿De qué se escandalizan?”.

Carrió, finalmente, dijo que desde su espacio presentaron un proyecto para que líderes políticos, empresariales y sindicales sean los últimos en vacunarse.

Y concluyó al respecto: “Yo me voy a vacunar última porque es preciso dar el ejemplo aunque te cueste la vida”.

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