Construyó la Torre Eiffel argentina en Ituzaingo.

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Rubén Díaz es arquitecto. Ya hizo otras locuras en su ciudad, como la “Taberna de Moe”. Ahora planea crear La República de Carlitos Balá.

“Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña”. La famosa expresión podría aplicarse al artista y arquitecto Rubén Ángel Díaz, quien construyó una réplica de la Torre Eiffel sobre Lavalleja 40 en su ciudad natal de Ituzaingó.

Es su última obra que sorprende al distrito luego de haber hecho la réplica de “La Taberna de Moe”, de la serie “Los Simpson”, y una “Bondi House”, con un colectivo partido al medio en el frente.

El hombre de 64 años se preguntó: “Si construyo edificios, ¿por qué no puedo hacer la Torre Eiffel?”. Y se lanzó a la aventura.

Tardó siete meses en construirla y está rodeada de pinturas que muestran el Arco del Triunfo, el emblemático Mouline Rouge y la famosa pirámide en la entrada del Museo de Louvre. La obra mide 16,5 metros de altura y está hecha de hierro macizo.

“La idea es que los visitantes se transporten a París”, cuenta Rubén, quien vive a pocas cuadras de su creación y la puede observar desde su balcón. Considera que la obra realizada por el arquitecto Gustav Eiffel en 1889 es el mejor monumento hecho por el hombre.

Para hacer posible el proyecto, contó con la ayuda de todo el equipo de obreros y conocidos que se encargaron de pintar los murales que rodean la réplica, los trabajos de herraje, artistas plásticos y una amiga arquitecta que lo acompañó en esta idea. Juntos trabajaron para hacer este sueño posible.

Comenzaron montando las cuatro pilares, luego el primer piso, y los últimos metros -junto a la cúpula- se encastraron.

“Es un trabajo que se tiene que hacer a conciencia porque tiene muchos metros”, subraya.

Además del atractivo de la construcción, detrás de ella se edificó una confitería que actualmente no está abierta.

La idea es que los visitantes se transporten a París”.

“Para quienes quieran conocer la réplica, abro las puertas todos los sábados de 14 a 18 y hacemos una especie de visita guiada gratis contándoles todo lo que representa. Siempre lo anuncio en mis redes sociales”, cuenta el arquitecto, que también pone a disposición el lugar para aquellos niños que quieran festejar su cumpleaños y no tengan los recursos para alquilar un salón.

En 1980, Díaz se recibió en la Universidad de Buenos Aires y ya contaba con el título de Maestro Mayor de Obras.

Sin embargo, no se considera a sí mismo un arquitecto sino un artista. Su objetivo es darles alegría a las calles de Ituzaingó con construcciones que salgan de lo común y asombren a las personas.

“Mi deseo es convertir a Ituzaingó en un municipio temático, cambiar el espacio urbano y sorprender a los vecinos con cosas distintas”.

Otras de sus llamativas construcciones son el restorán réplica de la “Taberna de Moe”, en homenaje a la exitosa serie “Los Simpson”; y la “Bondi House”, una casa ubicada en Camacuá y Juncal (Ituzaingó) que tiene un colectivo partido en dos en el frente.

Entre sus locuras está también un complejo de dúplex ploteados de películas de Hollywood, la “Casa Torcida” y el “Fitito” que “cuelga” de una propiedad.

El artista ya piensa en su próximo proyecto: hacer la “República de Carlitos Balá” en Ituzaingó. La apuesta apunta a homenajear al cómico a lo largo de 10 manzanas temáticas donde habrá casas pintadas, juegos y lo más llamativo: que las calles además de su nombre lleven frases como “¿Qué gusto tiene la sal?”.

Para eso, espera el visto bueno del representante del humorista y del Municipio. Mientras tanto, sigue sorprendiendo a los vecinos con sus ideas. Y dice: “Fracaso no es que una obra te salga mal, sino no intentarlo”.

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