El peronismo le dio la espalda a Tolosa Paz.

En la sesión especial que pidió la concejal no juntó ni a los que firmaron la petición.

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Un papelón que no encuentra antecedentes desde la democracia recuperada en 1983 se registró en el Concejo Deliberante de La Plata, cuando esta tarde en una sesión especial que pidió la concejal Victoria Tolosa Paz para tratar una situación surgida de una cámara oculta entre una empleada comunal y un allegado a Cambiemos, no consiguió ni siquiera el respaldo del Partido Justicialista local, y los faltazos la dejaron en ridículo una vez más.

Tolosa Paz comenzó una cruzada mediática sin precedentes por medios nacionales denunciando una situación en donde dice ser víctima de una supuesta operación de prensa, y acusó a periodistas y políticos.

Por tal razón, ayer presentó por mesa de entradas del Concejo Deliberante un pedido de sesión especial. Según el reglamento del Cuerpo, el mismo debe estar acompañado por 13 firmas de ediles (la mitad más uno) y la presidencia tiene un plazo de cinco días para concretarlo.

Pero el proyecto solo tenía 10 de las 13 firmas necesarias, aunque de todos modos la presidenta del Concejo, Ileana Cid, dada la petición de urgencia convocó a los concejales para sesionar en el día de hoy.

Cerca de la 16 la sesión se cae, sencillamente porque no había quórum. No es que faltaban unos pocos ediles, sino que solo cuatro o cinco acompañaron a la peticionante.

O sea, ni siquiera los diez que firmaron fueron con la concejal Tolosa Paz al recinto de deliberaciones.

Según varios testigos, Tolosa Paz estaba furiosa y repetía: “para qué carajo firman (la nota pidiendo sesión especial) si después somos tres nada más”.

El hecho político es bizarro porque nunca ocurrió semejante desplante en menos de 24 horas hacia una edil por parte de su propia bancada.

Triste, solitaria y final

Varios concejales opositores dijeron a este portal: “Tolosa Paz se cree MadonNa, como bien alguna vez irónicamente dijeron ustedes, y la verdad que ya nos cansó. Se piensa que porque anda a los gritos por todos lados nos va a llevar de las narices”.

“La nota algunos se la firmaron para que no siga insistiendo, pero de ahí a acompañarla de manera real hay un abismo. Somos grandes y entendemos de política, no le vamos a andar haciendo la campaña a ella justamente”, razonaron entre risas y goces por el desplante.

Mientras tanto, esta semana ingresaron dos pedidos de informes al Concejo Deliberante, en donde se pregunta por situaciones que podrían ser incómodas para la edil, como por ejemplo el que tiene que ver con su declaración jurada de bienes, en donde concejales del oficialismos tienen dudas sobre la veracidad, y la otra iniciativa está relacionada con denuncias periodísticas por supuestas estafas en terrenos de Arturo Seguí en lo que tiene que ver con promesas de escrituración que después nunca se generaron.

La cuestión de los terrenos de Seguí, en donde hay denuncias periodísticas sobre supuestos pedidos de dinero, puede terminar convirtiéndose en un escándalo de enorme magnitud.

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