La política detrás del negocio de la salud.

IOMA destruyó los reclamos colectivos y dejó a miles de afiliados sin obra social // La reacción de Juntos por el Cambio mediante dos comunicados.

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El conflicto entre el Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA) y la Agremiación Médica Platense (AMP) recrudeció en las últimas horas y mantiene en vilo a los miles de afiliados de la obra social, quienes comienzan a sentir los primeros coletazos de la crisis. En plena pandemia, la gestión de Axel Kicillof dinamitó el sistema de salud.

Semanas atrás, y como consecuencia de varios conflictos judiciales por una supuesta estafa y de los reclamos de los profesionales por retrasos en los honorarios, IOMA dio por terminado de forma unilateral el acuerdo con la AMP. En respuesta, la asociación que nuclea a los médicos anunció de manera oficial que, desde aquel momento en adelante, todos los afiliados de la obra social serían considerados particulares y deberán pagar los honorarios en los sitios habituales dentro de los respectivos nosocomios.

Pero la batalla no terminó allí.

IOMA se lanzó a una inentendible cruzada con el objetivo de crear acuerdos directamente con las clínicas, los sanatorios y los hospitales, salteando a la AMP. Si bien una parte de los propietarios y accionistas de los nosocomios aceptaron, no lograron contar con el visto bueno de los profesionales.

De hecho, las asociaciones profesionales de numerosos hospitales de La Plata, entre ellos el Italiano, el Español, Ipensa, el Sanatorio Argentino, el Instituto Médico Platense y la Clínica del Niño, entre otros, aseguraron en un comunicado que apoyan en forma unánime a la AMP en el actual conflicto. Agregaron, consolidando la medida, que lograron un acuerdo para cobrar en forma particular con honorarios accesibles, similares al valor IOMA.

Ante la viralización de la campaña “AMiMédicoLoElijoYo” apoyando la postura de los médicos, IOMA intentó en vano imponer un extraño slogan, “Las afiliadas y afiliados te eligen como médico y médica. IOMA también”, con el objetivo de convencer a los profesionales de continuar trabajando con normalidad pero salteando a la AMP.

En la práctica, lo que ofrece el instituto es continuar reconociendo como válidas las credenciales profesionales, de forma tal que los médicos pueden continuar facturando sus honorarios de forma normal, pero directamente a IOMA, utilizando el mismo sistema de bonos, valores y categorías preexistentes al conflicto.

La maniobra del organismo que conduce el médico formado en Cuba, Homero Giles, se encuadra dentro del avance del IOMA en la incorporación de clínicas propias, simulando al sistema PAMI. En efecto, ya logró un acuerdo en Témperley, en donde gastará unos 50 millones de pesos para restaurar la ex clínica Comahue, un nosocomio privado que fue vaciado en el año 2018 en medio de un escándalo judicial. Su propietario, Damián Gerardo Capparelli, cuenta con 2.9 millones de pesos en cheques sin fondos y un pedido de juicio ejecutivo del banco de Crédito Argentino S.A. Además, fue detenido por estafar, justamente, a IOMA.

De avanzar en la iniciativa, los pacientes afiliados a la obra social deberán concurrir compulsivamente a los nosocomios del IOMA, por lo que ya no estarán en condiciones de elegir libremente su médico de cabecera, dado que deberán aceptar al que se encuentre trabajando en la clínica del organismo bonaerense.

Mientras tanto, el conflicto comienza a mostrar insólitos ribetes que complican la vida de los afiliados. Recientemente, una mujer dio positivo de coronavirus en la ciudad de La Plata, y solicitó una ambulancia para que le practiquen el hisopado a los demás integrantes de su familia, quienes también presentaban síntomas del virus.

A pesar de los constantes llamados, el estado de confusión de los responsables fue total. En el 148 le solicitaron que se comunique con el SAME. En el SAME le pidieron que llame al 0800 de IOMA, y allí una operadora admitió que no sabía qué hacer, y que lo mejor era ir a una guardia, justamente lo contrario de lo que indica el protocolo. La historia terminó cuando, luego del hisopado de rigor, dos integrantes de su familia dieron positivo por COVID-19 pero, ante la ausencia total de una dirección clara, no obtuvieron el permiso para faltar al trabajo, por lo que deberán concurrir igual, con el evidente riesgo de contagio que ello implica.

Con respecto a los pagos, el conflicto no hace sino desnudar aun más problemas. Previo al fin del convenio, el IOMA arrastraba una preocupante historia de atraso en los pagos a los profesionales nucleados en la Agremiación Médica Platense. Con la fuerza y la unidad de un gremio, no se lograban evitar retrasos de, en promedio, tres meses. En caso de tener éxito la iniciativa de IOMA y los médicos le facturen de forma individual directamente al organismo, ¿qué posibilidades pueden llegar a tener de cobrar a tiempo? Ciertamente muy pocas.

El ejemplo más reprobable del poco poder que se tiene de forma individual ocurrió hace tan sólo unos días, cuando un grupo menor a una docena de acompañantes terapéuticas se convocaron ante la casa de gobierno para reclamar por la falta de pago de sus servicios durante más de un año por parte del IOMA. Lo único que obtuvieron como respuesta, luego de encadenarse a las rejas de la gobernación, fue un encuentro con el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, quien las “patoteó” e inclusive les “revoleó un libro por encima de la mesa”. (www.REALPOLITIK.com.ar // Imagen: El ministro de Salud, Daniel Gollán, junto al titular del IOMA, Homero Giles)

LOS COMUNICADOS DE JUNTOS POR EL CAMBIO

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