Protocolo barrial para inundaciones en La Plata.

Los 350 barrios platenses ya cuentan con un plan de acción.

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Doce facultades elaboraron un exhaustivo estudio para llegar a los protocolos de actuación por cuenca y por barriada. Esta semana se presentará en el Municipio. Ahora deben actuar los gobiernos para “bajarlo” a los vecinos

Está todo estudiado. Y en profundidad. Doce facultades, con sus respectivos centros e institutos de investigación, se abocaron durante nueve meses a elaborar un plan de reducción de riesgos en caso de inundaciones (conocido como RRI La Plata). Hoy, cada uno de los 350 barrios de la Ciudad tiene un protocolo de actuación a medida. La semana entrante, el programa será presentado a la Municipalidad.

Luego será el tiempo de lo más importante y complejo a la vez. “El mejor plan de contingencia no sirve si la gente no lo hace propio”, le dijeron en la Cruz Roja al ingeniero Pablo Romanazzi, director del RRI. Así las cosas, ahora deberán actuar en forma coordinada y en pos de resultados concretos los diferentes estamentos del Estado. Fundamentalmente, el comunal.

De más está decir que en un artículo periodístico es imposible condensar un estudio tan amplio y exhaustivo, que consta de varios “cuerpos” de 200 páginas promedio cada uno. Es más, en estos días se está trabajando para que la presentación ante el Municipio sea “amena” y “en un lenguaje llano, lo menos técnico posible”. Pero sí es posible contar qué se hizo y para qué sirve.

La mayoría de los accidentes durante las tormentas severas se producen porque la gente no sabe qué hacer, explicaron los expertos a este diario. “Un vecino que sale de su casa y no debería hacerlo; otro que debe salir pero va para el lado equivocado; el padre o madre que salen desesperados a buscar al hijo a la escuela cuando no tendrían que moverse; el personal de los colegios (hospitales, geriátricos, etcétera) que se asusta, pero que en rigor tiene que saber cómo actuar (lo cual implica tranquilidad en los padres que, de ese modo, no saldrán a las calles inundadas); el micro, taxi o auto particular que toman cualquier calle, y hasta a contramano o por las veredas empeorando todo, y una lista interminable de ejemplos, no son responsabilidad de la gente. Es que la gente no sabe qué hacer”, enfatizaron.

Pues bien, el RRI La Plata, luego de estudiar la historia de las tormentas, de realizar innumerables simulacros de eventos similares proyectados sobre la ciudad actual y sobre una ciudad futura más urbanizada y poblada, de delimitar los 350 barrios, de determinar sus niveles de riesgo, de relevar todos los establecimientos educativos incluyendo matrícula, personal docente y características edilicias, de hacer lo propio con hospitales públicos, centros de salud privados, centros de salud municipales, geriátricos y más, confeccionó barrio por barrio y cuenca por cuenca un plan básico nombrado, precisamente, Qué Hacer.

“Es lo que existe en ciudades acostumbradas a ciertos fenómenos naturales, un protocolo de actuación muy claro”, se indicó. Un ejemplo vale más que mil palabras. “La hija de un amigo estaba en Miami y había un alerta por huracán. Ella no tenía ninguna app especial en su celular. Pero en un momento la pantalla se le puso negra y le apareció un mensaje corto y contundente: Compre agua y vaya al hotel equis”, contó un experto que trabaja en el plan local.

“En estos nueve meses recorrimos los barrios. Muchos tuvimos que delimitarlos, pues la Comuna nos dijo que eran 230. Y son 350. No es que no sabían. Sucede que los 25 delegados municipales tienen un concepto tradicional del barrio y es lógico. Pero si nosotros estamos ante un predio con una calle abierta y servicios mínimos, por más que hoy haya un par de casitas, lo tomamos como barrio porque en cinco años o menos estará a tope”, señaló Romanazzi.

Las facultades de Arquitectura y Humanidades hicieron un amplio trabajo sobre la Ciudad a 30 años. Es que un plan no puede nunca ser estático sino que hay que actualizarlo en forma permanente, apuntaron.

Lo cierto es que La Plata 2019 tiene 700 mil habitantes y La Plata 2049 tendrá casi 900 mil. Ello implica que en tres décadas la superficie urbana habrá aumentado un 38,15 por ciento. Conclusión: casi 200 mil habitantes más, poco menos de un 40 por ciento más de suelo urbanizado y un 11 por ciento menos de infiltración de los suelos (del 56 por ciento actual al 45 por ciento). Ese cálculo está hecho sobre una lluvia de 110 milímetros que, en promedio, se da una vez por año.

“Habrá más áreas impermeables. El cordón frutihortícola, de acuerdo a un estudio del INTA, irá avanzando hacia el sur y el este del partido. La Ciudad se irá comiendo espacios verdes, humedales, áreas (no muy bien) protegidas. Es por ello que tener toda esta información condensada por primera vez en la historia es clave. El punto de partida está. Ahora hay que actuar”, disparó el titular del RRI La Plata.

En ese sentido, destacó que haya entrado -a raíz de este estudio- un proyecto al Concejo Deliberante para proteger los humedales mediante “parques públicos lineales”. Es decir, a uno y otro lado de los cursos de agua. También calificó como “imprescindible” que la actividad hortícola avance hacia la agroecología y la reducción del nylon como material para los invernáculos (dos cuestiones que ya están trabajando en la Facultad de Agronomía). Declarar más áreas protegidas, especificar qué hacer con las cavas y recuperar suelos decapitados son otros temas que deben abordarse en breve.

“SIN LOS VECINOS, NO SIRVE”

En el Qué Hacer, el RRI La Plata definió para cada barrio tres cuestiones muy básicas ante inundaciones: qué evitar (o qué no hacer, en buen criollo); por dónde entrar y salir; centro de evacuación o punto de encuentro. Y se determinaron cuatro niveles de peligrosidad: muy alto, alto, medio, bajo. En la Ciudad se determinaron, además, 28 “casos críticos”.

Ahora el Estado -los gobernantes- debe hacer valer el inédito y puntilloso trabajo de los profesionales universitarios e investigadores y “bajar” a cada barrio para “consensuar” con los vecinos los puntos del Qué Hacer, ya que si ellos no lo “hacen suyo” el plan no sirve.

Hubo una buena experiencia en el barrio Puente de Fierro, de 29 y 90 y alrededores; un sitio de alta vulnerabilidad. Romanazzi contó que allí se reunieron con muchos vecinos “nucleados en diferentes agrupaciones políticas y sociales y otros actores comunitarios. Les mostramos los mapas, los datos, proyectamos las simulaciones web de las tormentas más severas, expusimos el Qué Hacer para el barrio. Y la recepción fue excelente. ‘Qué bueno es esto’ o ‘lástima que no estuvo antes’ fueron comentarios comunes”, relató el profesional, para agregar que “empezó a darse un debate y algunos proponían otra calle de salida por equis motivo. Ahí les dijimos que el límite es el riesgo. Si los vecinos quieren cambiar algo, perfecto. Pero siempre y cuando eso no implique entrar en zona inundable. ¿La conclusión? Que se puede hacer, si hay voluntad política”, aseveró el ingeniero hidráulico.

Puente de Fierro padece fuertemente las inundaciones. Se encuentra atravesado por un brazo del arroyo Maldonado. El tema es que la superpoblación provocó que muy cerca empezara a formarse otro barrio, el Evita. Ello ocurrió hace poco más de un año con algunas familias. Hoy, la zona está repleta. A punto tal que “cada vez se acercan más al borde del canal. Esas personas se inundarán irremediablemente si no se actúa antes, si no se previene. Allí reside la importancia de convertir este estudio en hechos concretos. Tiene que servir para mejorar la vida de la gente”, lanzaron desde el Plan RRI La Plata.

Como se dijo, el trabajo relevó las 12 cuencas, los 350 barrios, escuelas públicas y privadas, hospitales, sanatorios y clínicas, geriátricos y más.

Como ejemplo, a la Escuela de Educación Técnica Nº 8 “Juan B. Alberdi” se le asignó nivel de peligrosidad alto.

Luego hay una breve ficha. “Dirección: Avenida 526 entre 7 y 8; Barrio: Tolosa Casco; Delegación: Tolosa; Cuenca: Del Gato; Sector: Público; Matrícula: 1.058 alumnos; Niveles edilicios: 2; Accesibilidad: Por avenida 526 hasta calle 3, hasta calle 528 bis; Punto de encuentro/centro de evacuados más cercano: Delegación de Tolosa (3 y 528 bis)”.

Ahora bien, el Qué Hacer es información pura y dura. Los profesionales e investigadores quieren convertirla en un “saber qué hacer”, para lo cual se requiere un ida y vuelta con los protagonistas de cada barriada.

Y hablando de Tolosa, se pueden tomar algunos pocos números para mostrar desde dónde se parte al momento de elaborar los protocolos. El sector “Casco Tolosa” es uno de los 28 “casos críticos” que se determinaron. Se detalla que pertenece a la cuenca “Del Gato”, tiene una población de 14.860 habitantes (el 33,9% en nivel de peligrosidad alto, el 28% en medio, el 7,1% en bajo y el 30,9% en nulo). Hay 6.848 viviendas (también se detalla nivel de riesgo, pues se usan otros parámetros). Hay 2.603 niños menores de 14 años y 2.580 personas mayores de 65. La superficie total es de 271 hectáreas.

Todos estos números están acompañados por diversos mapas y gráficos, y al final hay un extenso texto con recomendaciones. Lo mismo se hizo con cada barriada platense. En Tolosa Casco, el escrito final comienza diciendo que “ha sido una de las más afectadas en la inundación del 2 de abril de 2013. Aunque se han realizado obras de infraestructura de envergadura, las mismas no han mitigado completamente dicha problemática. El sector posee una alta densidad poblacional, la cual ha ido creciendo en esta última década en edificios en altura. Con un porcentaje de 62 por ciento de población habitando en áreas de peligrosidad alta y media, es imperiosa la necesidad de incorporar medidas que mejoren la calidad de vida de la población”, y sugieren “modificaciones que podrían incluir ciertas características edilicias que favorezcan la reducción de los caudales de agua ante un desastre”.

Está todo estudiado. Todo fue puesto en números. Es hora de hacer.

El Plan RRI le puso número a todo. Ahora el Estado deberá concretarlo en cada barrio.

350
–Barrios tiene el partido de La Plata. Para cada uno se determinó el nivel de riesgo ante una inundación y qué deben y no deben hacer los vecinos. Los protocolos de actuación definitivos requieren de un previo acuerdo con los habitantes de cada lugar.
900
–Mil habitantes tendría la Ciudad en 2049 si se proyecta el crecimiento poblacional a partir de los datos del Censo 2010. Actualmente hay 700 mil habitantes. El 21,5 por ciento se encuentra en un nivel alto de vulnerabilidad frente a inundaciones.
11
–Por ciento disminuirá el nivel de infiltración de los suelos platenses dentro de treinta años, cuando la población sea de casi 900.000 personas y la urbanización del territorio crezca un 38,15 por ciento. (Por Carlos Altavista para El Día)

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