Vidal volvió a convocar a los gremios docentes.

La habían amenazado con un paro.

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Será el lunes 23, en pleno receso escolar. La decisión se conoce un día después que la Justicia ordenara a la Provincia a volver a la negociación.

El gobierno de María Eugenia Vidal retomará la negociación paritaria con los gremios docentes, en pleno receso escolar de invierno. Con los chicos en descanso, las autoridades y los gremios tendrán una nueva chance de destrabar el conflicto que se mantiene abierto desde que comenzaron las clases. Según informaron las autoridades la decimoséptima reunión será el 23 de julio en el ministerio de Economía.

La decisión se conoció un día después del fallo del Tribunal de Trabajo N° 1 de La Plata que ordenó a la Provincia volver a la mesa de discusión para debatir el aumento de sueldos que corresponde a los más de 300 mil educadores que trabajan en el sistema educativo bonaerense. Y casi en simultáneo con la decisión de las organizaciones gremiales de “profundizar el plan de lucha” después de las vacaciones.

Los principales sindicatos de docentes -FEB, Udocba y Suteba- realizaron esta semana asambleas en los distritos y congresos de delegados que determinaron medidas de fuerza después del descanso de invierno. Pero la convocatoria del gobierno pone en suspenso esas protestas. Por la noche, tanto Suteba como FEB manifestaron que el inicio de clases “dependerá del resultado” de la paritaria del lunes 23.

La provincia concretó la última reunión paritaria el 20 de abril, antes de las dos corridas cambiarias que se registraron en el país y previo a que se conociera la disparada de los índices de inflación. Esa modificación brusca del escenario económico corrió todos los parámetros. “Ahora, el pedido deberá estar más cerca de las expectativas inflacionarias y además solicitaremos que se aplique la clausula gatillo” que ajusta el salario según ese índice, dijeron los dirigentes.

En ese último encuentro, se había planteado un incremento semestral del 10%, con una cláusula de revisión en julio y un pago complementario de hasta 3000 pesos por agente y por semestre, en concepto de presentismo. Fue rechazado por los integrantes del Frente de Unidad Gremial (FUD), igual que las seis ofertas anteriores. En esa oportunidad, los negociadores oficiales cambiaron la oferta original, que era de un aumento interanual del 15%. Los gremios, ya en el arranque de la negociación a principios del año escolar, exigían una suba del 25% con cláusula gatillo. Desde el comienzo de la discusión hubo otras nueve reuniones para tratar temas técnicos de la relación laboral.

En el medio hubo cinco paros promovidos por las entidades provinciales y la adhesión a otras tres huelgas convocadas por Ctera. Las medidas tuvieron adhesión despareja.

El gobierno de Vidal dispuso el pago de “adelantos a cuenta” de futuros aumentos: 5% en marzo; 3% en mayo y 2% en junio. Según los gremios “es una medida irregular que distorsiona la paritaria”. El año pasado, la paritaria se cerró en la primera semana de julio, tras 17 paros. Ahora, la expectativa es clausurar el conflicto antes de retomar la actividad académica. (Por Fabián Debesa para Clarín)

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