Aruba, un paraíso terrenal a las puertas del Caribe.

Playas soñadas y todos los sabores del mundo, un combo perfecto para disfrutarlo a pleno.

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La diversidad cultural de Aruba se refleja en la variada gastronomía que ofrece la isla. Una guía de los mejores lugares para comer, mientras se disfruta de las playas.

Sus increíbles playas, el clima y el estar fuera de la zona de huracanes hacen de esta isla el paraíso de más de un millón de turistas al año.

“Tripulación, prepárese para el aterrizaje”, indicá el piloto y debajo sólo se ven las tibias y turquesas aguas del mar Caribe. El avión parece estar por tocarlas cuando finalmente aparece una porción de tierra de sólo 32 kilómetros de longitud (como ir desde el Obelisco hasta Tigre) y 9 kilómetros de ancho, conocida por sus paradisíacas playas. “Bienvenidos a Aruba”.

El calor durante todo el año, la arena blanca y su ubicación -fuera de la zona de huracanes- hacen de esta isla el destino turístico elegido por más de un millón de personas al año provenientes de los cinco continentes, con los estadounidenses a la cabeza”.

Stand Up yoga en aguas turquesas.

Pero la historia y la cultura lo dan al lugar un plus invaluable. En sus 180 metros cuadrados de superficie -un 20 por ciento está ocupado por la Reserva Nacional Arikok- conviven 110 mil habitantes, descendientes de las más de 90 nacionalidades que poblaron el país, que hasta 1986 fue una colonia del Reino de Holanda.

Hay más de 250 restaurantes entre la zona de hoteles de Palm Beach (foto), el centro de Oranjestad y a lo largo de la costa.

El crisol cultural se refleja en el idioma: la lengua nativa de Aruba es el papiamento, una mezcla de español, holandés y portugués con un poco de inglés y francés.

Los 110 mil habitantes de Aruba descienden de las más de 90 nacionalidades que poblaron el país, que fue colonia del Reino de Holanda.

Palmeras, arena blanca y aguas turquesa. Un combo perfecto.
Sin embargo, resplandece en la oferta gastronómica. Hay más de 250 restaurantes alojados entre la zona de hoteles de Palm Beach, la playa mas famosa, el centro de Oranjestad y a lo largo de la costa.

Desde cocina italiana, asiática, belga y mediterránea hasta brasileña, argentina y peruana, todos los platos del mundo parecen caber en esta pequeña isla. Pero a los tradicionales de cada país se le suman variantes para aprovechar las joyas de la zona: los pescados y mariscos. Al ser desértica y estar alejada del continente, Aruba importa casi todos sus alimentos. Los restaurantes eligen de qué países comprar de acuerdo a sus especialidades. Jamón de Italia, salmón de Noruega, condimentos de Japón; un detalle de calidad que le da la gastronomía local un nivel premium, motivo de asombro para los turistas. “Al haber tanta competencia, la vara es cada vez más alta”, coinciden los chefs.

Cocina europea

Frutos del mar, una marca registrada en la gastronomía de Aruba.

En Giannis, uno de los casi 20 restaurantes de cocina italiana, las 300 sillas se llenan cada noche. Los spaghetti al formaggio con whisky, preparados frente a la mesa del cliente adentro de un queso de 70 kilos, son uno de los espectáculos del lugar. Lo comen dos personas por 22 dólares y lo eligen tantos que la horma de ese tamaño dura, como mucho, una semana. “La clave es la calidad. El tomate, la burrata y la muzzarela la traemos de Italia, el salmón de Noruega y las ostras llegan cada semana en avión”, cuenta Alberto Torres, manager del local. Al chef, Cristiano Gideti, también lo importaron de Italia y los empleados de la compañía viajan cada año a Europa para “ver y aprender”. Visitan distintas ciudades y la feria de alimentos de Milán. “El objetivo es que el turista encuentre a Italia aquí”, asegura Gideti.

Beef Stew, un plato típico.

Taste of Belgium, ofrece un menú tradicional de Bélgica con quince tipos de cervezas importadas. Se destacan las sopas, los omelettes y platos servidos con distintos tipos de quesos. Pero el más elegido es el koninginnenhapje, una masa hojaldrada rellena con salmón, bañada en salsa de crema, champiñones y caracoles y servida con verduras. Para dos personas cuesta 29 dólares.

La oferta europea continúa a través de restaurantes especializados en platos franceses, holandeses, españoles y portugueses.

De Oriente
Más allá de los típicos locales de sushi y famosos wok chinos, Aruba ofrece restaurantes con comida de Tailandia y de la India. En Tandoor se especializan en carnes cocinadas en ese típico horno de arcilla sin tapa que usan en la India que asa y ahuma de manera especial. Bifes de cordero marinados con especias (25 dólares) es uno de los platos preferidos. La clave está en avisarle al mozo el nivel de picante que se desea.

El restaurante Azia de Aruba, famoso por sus platos japoneses, tailandeses, chinos, coreanos e indios.

En Azia el cartel invita a un “sofisticado viaje culinario de sabores y aromas”. Ahí sirven platos japoneses, tailandeses, de China, Corea e India. El sushi frito y las tapas de distintas variedades son los recomendados. Pero la carta es amplia y ofrece cordero, cerdo, pato, pollo y todas las variedades de pescado, incluidos platos principales de pulpo y cangrejo. Los precios van de 12 a 28 dólares. “El chef principal es filipino. Hay tres sushi masters y los demás están especializados también en cocina asiática”, cuenta el mánager, Omar Carrasquero.

América de norte a sur
​Las hamburgueserías y casas de pollo frito típicas de Estados Unidos también están presentes en Aruba, al igual que los restaurantes de comida mexicana, caribeña, churrasquerías brasileñas y parrillas argentinas.“Vine por tres meses y estoy hace ocho años. Cuando tienes un sueño lo consigues”, cuenta Carlos Kalin López, dueño del restaurante mexicano Kalin’s, que está en proceso de abrir dos locales más y un bar, al que llamará Órale. “Ponemos rancheras y los viernes hay mariachis. A los clientes los hacemos hablar en español y les divierte”, cuenta.

Carnaval: es un festejo muy importante y colorido en toda la isla.

A pocos metros de su local se encuentra Che Bar, con una bandera argentina en la marquesina. Sirven parrillada con cortes argentinos, achuras y cerveza Quilmes. “La tira de asado no tiene salida para los americanos, prefieren el bife ancho de chorizo”, cuenta Julián Moronta encargado de Tango, otro de los restaurantes argentinos. Importan carnes de Argentina y Brasil y la sirven con chimichurri o salsas de vino.

Sabor bien local
La comida local es una mezcla de todas estas influencias. Pero entre sus platos típicos se destaca el keshi yena: queso gouda relleno con pollo y verduras y cocinado al horno.

Keshi yena, una especialidad de la cocina de Aruba, elaborada con queso gouda relleno con pollo y verduras.

En The Old Cunucu House cuesta 19 dólares. También son famosos el panbati, una especie de panqueque con harina de maíz, el carni stoba, similar al estofado, y las ancas de rana fritas.

Cuando el sol se apaga, las luces de los restaurantes se encienden. Y es sabido, para todo buen veraneante, que no hay nada como disfrutar de una comida deliciosa después una larga jornada de playa. Una combinación perfecta que en Aruba está garantizada.

Atardecer perfecto.

Cómo llegar. Avianca vuela desde Buenos Aires hasta Aruba con una escala en Bogotá, por US$ 1.500 ida y vuelta.

Dónde alojarse. Casa del Mar Beach Resort, en Palm Eagle Beach: habitación para 4 con playa privada, tenis y gimnasio, US$ 1.273 por 7 noches (www.casadelmar-aruba.com).

Dónde informarse. www.aruba.com/es / www.visitaruba.com

(Por JAZMÍN BULLORINI para Clarín)

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